Llamó la atención de quienes ayer por la tarde visitaron el primer cuadro de la ciudad. Se trata de un pequeño cerdo, cuyos agudos gruñidos se escuchaban a varios metros de distancia, llamando la atención de los paseantes. Por extraño que pueda parecer a muchos, cada vez es más frecuente la adopción de porcinos como mascotas domésticas, particularmente de la especie conocida como “mini pig”.