Para aquellos que tienen esperanzas de que el 30 de abril concluya la cuarentena vale recordar que está por llegar la Fase 3, lo que obligará a que se apliquen medidas más estrictas de las que han tenido lugar desde que comenzó el coronavirus, por lo que podría ser hasta la tercera semana o finales de mayo cuando empiecen a aflojarse las amarras.

Hay una mezcla de temor y desesperación entre la mayoría de los habitantes, ya que se entiende que el germen es tan contagioso que hasta en el aire puede encontrarse y tan mortal que en cuestión de días puede  morir el infectado o  tener que estar en aislamiento durante varias semanas y después debe someterse a una vigilancia médica muy estricta hasta quede totalmente recuperado.

Por lo anterior hay mayor atención en las medidas que deben adoptarse si por necesidad se tiene que salir a la calle, pero por otra parte el encierro no es fácil de soportar por más que se ofrezca en televisión y radio programas educativos y de entretención o que alguien salga al balcón o el enrejado a tocar algún instrumento musical o cantar.

Actualmente se está en la Fase 2 pero la Secretaría de Salud (Ssa) ha reiterado que está por iniciar la 3, que de acuerdo con lo informado por las propias autoridades será la de mayor propagación del virus, cuando sea más difícil de impedir la cadena de transmisión.

En estas condiciones “hay una propagación del virus más extenso, por lo que hace aún más difícil interrumpir la cadena de transmisión. Mientras que en el escenario dos puede presentarse centenares de casos”, explicó Hugo López Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, en la tres sería por millares.

Se anuncia que seguirá la suspensión de clases en todos los niveles, no se permitirá actos masivos en espacios públicos, como instalaciones deportivas, cines y explanadas comerciales, además ante un brote activo en algún centro de trabajo de inmediato se suspenderá todo tipo de actividades  imponiéndose la cuarentena.

Cabe destacar que la Fase 3 se determina cuando una enfermedad se registra en la mayor parte del territorio nacional y la mayoría de los contagios son comunitarios, esto es, que se adquieren por contacto con otra persona dentro del país, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda darle la mayor trascendencia al distanciamiento personal y quedarse en casa; así como el lavado de manos continuamente y utilizar mascarillas (cubrebocas).

Aunque el gobierno federal ha expresado su intención de permitir que algunas actividades comerciales se reanuden no se mira que esto sea en el corto plazo, ya que primero tiene que considerarse el desarrollo de la pandemia y sobre la marcha permitir que se abra en algunos lugares, por lo que es preferible armarse de paciencia ya que adelantar vísperas sería letal para frenar y acabar con este problema.

URGEN APOYOS

La demanda del sector productivo al gobierno federal para que otorgue el apoyo que requiere para evitar la quiebra nada tienen que ver cuestiones ideológicas ni animadversiones, sino con una lógica simple: si no hay ingresos por el cierre forzoso ante la pandemia ¿de dónde se pueden obtener recursos para el salario de los trabajadores y para el pago de impuestos?

Además, al no haber ventas se entra en un desmoronamiento de la inversión, lo que de no atajarse irremediablemente llevará al cierre, con lo que esto significa para quienes dependen del negocio, tanto el personal como el propietario.

Desde diferentes frentes se considera como incongruente la actitud de la autoridad central, que al mismo tiempo que niega el auxilio a los contribuyentes, por otro lado no cesa de exigir que paguen los impuestos o se meterán en problemas. Los empresarios reiteran que no piden cancelación o reducción de gravámenes sino aplazar los pagos y que se abran líneas de financiamiento, pero ni una ni otra cosa se percibe en Palacio Nacional.

Demasiados voces se escuchan para que la Federación entre en razón sobre la urgencia de abrir una ventana por la que entre el oxígeno que están necesitando y una de esas voces es la del ingeniero Alberto Aldape Barrios, director general del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial (CIDE), quien señaló que el gran reto que tienen en este momento las empresas es de sobrevivir y tener acceso a un financiamiento para capital de trabajo, con el que puedan solventar los sueldos de los empleados.

Aunque todas pasan por una situación difícil, es más punzante con los micros, pequeños y medianos que en su mayoría no tienen grandes ingresos que les permita tener un guardadito, pero en condiciones normales no pasan los momentos amargos que ahora viven.

Alcanzar un financiamiento que les asegure reanudar labores sin mayores presiones es lo que demandan y que es “una necesidad absoluta”, apuntó Aldape Barrios, en virtud que no están generando ventas por las razones de sobra conocidas, “de ahí la relevancia de los apoyos que generen los gobiernos estatal y municipal para apoyar en primer lugar y de modo directo en capital de trabajo”.

Sostuvo que lo ideal es que en un plazo máximo de 72 horas las empresas obtengan los recursos que requieren, pero que no se quede sólo en lo local sino que la Federación haga propia esta solicitud y acepte que son como un vehículo motorizado, que sin combustible no puede circular, así que si no hay el financiamiento adecuado no debe sorprender que al término de la cuarentena se conozca que pequeños negocios cerraron por falta de recursos.

Esta es una emergencia superior a la de un terremoto porque éste se localiza en ciertos lugares del país, en cambio lo de hoy perjudica a la totalidad de las 32 entidades, que tienen en serio peligro al sector productivo, por lo que si no hay la ayuda una parte no resistirá.

Cuidar la planta fructífera y los empleos tienen que ser la prioridad de la administración pública, ya que es la única vía para generar capital y que a su vez se reproduzca en beneficio de las nuevas generaciones. Ojalá se entienda la situación en que está la República y haya una reconsideración a la mayor brevedad. Aún es tiempo.

EL MISMO DÍA

Ciertos días quedan cincelados en la memoria como clavos ardientes, de los que difícilmente se pueden olvidar, es el caso de quienes mueren dentro de la Semana Santa, porque año tras año se recuerdan aún cuando la fecha no sea la misma. Es lo que recién acaba de suceder con dos personajes de la vida política local, al fallecer el pasado Jueves Santo (9 de abril) los ex diputados Pedro Pablo Rodríguez García (San José de Gracia) y Abel Láriz Serna (El Taray, Ags.). Pedro Pablo fue miembro de la LVI Legislatura (1995-1998) y Abel en la LVII (1998-2001). Pedro Pablo sucumbió luego de una enfermedad, mientras que Abel fue resultado de un choque automovilístico cuando regresaba hacia la ciudad capital procedente de El Taray, que por cierto enlutó más a su familia ya que un mes antes su hermano Guadalupe murió ahogado en la presa que se encuentra cerca de esa comunidad, ambos fueron hijos del ex diputado federal Baudelio Láriz y hermanos de Jesús Láriz, que por casi tres décadas se desempeñó en El Heraldo como reportero. Cada uno ejerció un rol importante en su medio, es el caso de Abel, que estuvo muy cercano de los ejidatarios ayudándoles a resolver los problemas que tenían sobre la posesión de la tierra que ocupaban y buscar nuevas opciones para el desarrollo de las comunidades, principalmente las que se encuentran en la parte sur o suroeste del municipio de Aguascalientes. Por su parte el profesor Pedro Pablo impulsó de manera decidida el turismo en San José de Gracia y junto con otros vecinos generaron programas de desarrollo en torno a la Presa Plutarco Elías Calles, aprovechando que se colocó la imagen del Cristo Roto al centro el embalse, lo que le dio un giro de 360 grados a la economía del lugar.