CIUDAD DE MÉXICO .-Final Fantasy, la franquicia popular entre los fans de los RPGs clásicos, estaba lista para un cambio de look y, tras 10 años de desarrollo, su más reciente título obtuvo un aspecto moderno que incluyó teléfonos móviles, edificios modernos, un Audi e, incluso, recibió un cambio de nombre: de Final Fantasy Versus XIII a Final Fantasy XV.
No es ningún secreto que las modificaciones creadas por el equipo de Hajime Tabata, jefe de producción, tenían como objetivo atraer a nuevos jugadores, acostumbrados al contenido masivo y a los mundos abiertos. Y la solución a la que llegaron fue muy interesante.
Final Fantasy XV es protagonizado por Noctis, el príncipe de Lucis, y sus amigos, quienes viven en Insomnia, el único territorio del reino que no ha sido invadido por el Imperio de Niflheim, y que, hasta ahora, ha vivido en una burbuja de paz, lejos de enemigos y monstruos.
Al inicio del juego, Noctis sale de viaje con sus cuatro ‘bro’s para casarse con la oráculo Lunafreya, su amiga de la infancia, por un acuerdo de paz entre el Imperio y Lucis. Todos es risas y diversión, musicalizada con soundtrack de Stand by Me, hasta que su auto se descompone y los héroes deben enfrentarse a un mundo en el dinero les resulta familiar.
Es así como Square Enix logra introducir su universo a nueva generación de jugadores. Quienes no habían jugado un Final Fantasy, descubrirán junto con este ecléctico grupo de amigos el lado ‘mágico’ de Square Enix, mientras que los jugadores veteranos se emocionarán al reconocer los guiños clásicos entre los aspectos modernos.
El sistema de batallas y experiencia una de las principales innovaciones del título. Al pelear, puedes transformar el arma de Noctis en una espada gigante, un sable o una espada más pequeña (mismas que puedes mejorar más adelante), realizar combos y teletransportarte al lanzar el arma a un punto fijo. Su única desventaja es la cámara, que a veces gira en ángulos raros.
Y mientras que con cada batalla, Noctis y sus amigos ganan puntos de experiencia, estos no se suman hasta que van a dormir a un hotel, campamento o una casa rodante. Es entonces cuando cada uno sube de nivel y Prompto, el compa chistoso, te muestra las fotografías que ha tomado desde el último momento en que despertaste.
Por último me queda hablar del mundo abierto. Un reto ambicioso que rinde frutos en algunos escenarios y es algo aburrido en contadas ocasiones. Sí, hay muchas misiones y sitios por explorar, y sí, puedes manejar hasta ellos, pero los trayectos en auto son poco emocionantes y caminar como un loco tampoco es la mejor solución.
Mi conclusión, tras jugar durante cada momento libre de esta semana, es que el esfuerzo de la empresa por evolucionar es notorio y se agradece. Final Fantasy XV es un buen juego y una gran adquisición para los fans del género que tienen vacaciones y un PS4 o un Xbox One.
$1,300 para PS4 y Xbox One.