Tensión, fe y solidaridad, es el ambiente que se puede percibir entre los familiares de pacientes Covid, concentrados a las afueras de los diferentes nosocomios especializados en la atención a la pandemia en Aguascalientes.

En un recorrido realizado por El Heraldo en los Hospitales Generales 1 y 2 del Seguro Social, se recogieron diversos testimonios de personas, que van del escepticismo, al convencimiento forzado por las circunstancias.

Encomendado a Dios… y a la ciencia
Armando, quien tiene a uno de sus hermanos internado en el Hospital 1 del IMSS, detalla que al principio no creía en la pandemia, sin embargo, sus circunstancias han cambiado, por lo que pide a la población respetar las medidas de sanidad. Afortunadamente para su hermano, la atención médica fue casi inmediata y hasta el momento se encuentra evolucionando favorablemente, por lo que confía que su consanguíneo pronto esté de regreso en casa. “No es tener que vivir con temor pero es seguir la reglas, hacer lo que se tenga que hacer respetar las medidas sanitarias, para no dañar a los demás. Dios tiene el control y para esto también está la ciencia”, expresó.

La experiencia más triste de la vida
Por su parte la señora, Ma. Del Rosario, quien quedó viuda luego de que la pandemia le arrancara definitivamente a su esposo, confiesa que se trata de la experiencia más triste que le ha tocado vivir. Toda su familia, incluida ella, resultaron positivo, sin embargo, por complicaciones de salud su esposo ya no logró recuperarse. Durante los 21 días que permaneció internado, únicamente tuvo la oportunidad de hablar con él y en ocasiones por video llamada, nunca más volvió a tener un contacto físico con él; “Teníamos la esperanza de que se recuperaría, aunque por sus problemas de salud que enfrentaba sabía que era más complicado”, lamentó.

Contagiar a la familia, el principal temor
Finalmente, Ramiro, una de las personas recuperadas del mencionado virus, platicó su experiencia una vez que resultó positivo. Afortunadamente, su estado de salud evitó que fuera hospitalizado, por lo que su periodo de recuperación lo vivió al interior de su domicilio. Detalla que su principal miedo era infectar a los integrantes de su familia, lo que afortunadamente no sucedió. Ahora, Rodrigo, ya ha comenzado a rehacer sus actividades cotidianas, adoptando en todo momento las medidas sanitarias correspondientes. (Por Rubén Torres Cruz)