Aproximadamente tres mil vacunas anti-COVID fueron las que se aplicaron a adultos mayores en el municipio de Pabellón, en el 95% correspondieron a habitantes del lugar, y se espera que pronto llegue otro lote del biológico, para completar la inoculación al resto de la gente de dicho lugar que tiene más de 60 años de edad, pues de esa forma, se podrá tener un poco más de seguridad sanitaria.
Así lo consideró el alcalde de Pabellón de Arteaga, Cuauhtémoc Escobedo Tejada, quien resaltó que hay total disposición de apoyar a las autoridades federales en la organización de la vacunación, cumpliendo no sólo con el calendario establecido, sino que esperaría que más vacunas llegaran para abarcar a un mayor número de personas que quieren ser vacunadas.
Aunque no se pudo evitar el tránsito de foráneos, pues gente de la capital busca un espacio para ser inoculado, se trató en todo momento de privilegiar la atención a los oriundos de Pabellón, en donde faltan poco más de 5 mil personas todavía por recibir la primera dosis, y esperan que llegue pronto.
Y aunque se atendió solamente a poco más de un cuarto de su población de adultos mayores, resaltó que en aras de prevenir los contagios, ha sido el único municipio donde los bares, cantinas y centros de esparcimiento, siguen cerrados, al igual que los panteones como la zona de tolerancia y todo aquello que signifique fiesta y por ende, aglomeración de personas, lo que aumenta el riesgo de adquirir el coronavirus.
“Aquí -en Pabellón-, tenemos 8 mil 600 adultos mayores de 60 años aproximadamente, y si bien no llegó ese número de vacunas, así sea poco lo que se haya aplicado “significa que estamos viendo ya una luz en el fondo de camino, y esto nos da aliento”.
Escobedo Tejada refirió que Pabellón de Arteaga duró varias semanas en semáforo rojo según el Índice Estatal Covid (IEC), y en las últimas tres ha caído al color rosa, como está todo el estado, lo cual habla de que “hemos actuado con firmeza y responsabilidad, hemos cerrado bares, cantinas y antros, así como otras actividades sociales, sé que habrá un costo político, pero lo asumo, considerando que la prioridad es proteger a los gobernados.