El presbítero Rogelio Pedroza González reconoció que hacen falta sacerdotes al oriente de la ciudad, porque la población de esa zona ha crecido considerablemente; no obstante, con la pandemia y reducción del aforo en misas no se siente el déficit.
Dijo que afortunadamente el virus no se ha ensañado con el presbiterio, sólo dos sacerdotes se tuvieron que hospitalizar, otros dos han sido asintomáticos, guardaron cuarentena para evitar contagios y no se ha registrado fallecimiento alguno.
En las misas sólo se permite un 30 o 40% de la capacidad de cada parroquia o templo, se garantiza la sana distancia y a primeras comuniones sólo acuden los niños con sus respectivos padrinos.
Sobre las fiestas patronales que se avecinan, dijo que en su momento se definirá la cantidad de asistentes y de ser necesario se transmitirán por redes sociales del Correo Diocesano.
Ayer, en rueda de prensa, estuvo presente el prefecto de Teología del Seminario, José Juan Vázquez Rincón, quien comentó que los seminaristas con fuerte vocación no claudican, otros son atrapados por el ambiente exterior, por el materialismo, hedonismo y otras asechanzas.
Actualmente en el Seminario Mayor las clases son presenciales, con el respeto de la sana distancia y el protocolo sanitario que exige el ISSEA; hay 27 alumnos en Teología, 29 en filosofía, 17 en el Curso Introductorio y en el Seminario Menor, donde las clases son a distancia, hay 38 alumnos.