Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La declaratoria presidencial para hacer frente a la escasez de agua en Nuevo León, con la que el Gobierno toma el control temporal de las concesiones del recurso, carece de transparencia, consideró José Luis Luege Tamargo, ex titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y ex Secretario de Medio Ambiente.
Este viernes, el Presidente Andrés Manuel López Obrador publicó el decreto mediante el cual el agua en la entidad pasó a ser asunto de seguridad nacional, a fin de aprovechar el líquido por seis meses, según dijo, en acuerdo con los concesionarios.
«Hay muy poca transparencia, ¿en qué consiste el acuerdo? ¿Cómo van a apoyar subsidiariamente al industrial que ha dejado de producir y que no va a tener ingresos?», cuestionó Luege, director de la Conagua de 2006 a 2012, en entrevista telefónica.
Aunque el ex funcionario reconoció que por fin hayan tomado la medida, dijo que ésta debió llegar por lo menos desde el 12 de julio, cuando la Conagua declaró el inicio de la emergencia pues estados como Baja California, Sonora, Coahuila o Querétaro tenían más del 90 por ciento de su territorio afectado por la sequía.
Sin embargo, explicó, no se ha emitido la declaratoria de desastre natural, para compensar a los empresarios que destinarán el agua de sus concesiones a uso doméstico y urbano.
«Hay una falla muy grave del Gobierno federal, concretamente del Presidente y el Secretario de Gobernación (Adán Augusto López), al no declarar formalmente desastre natural, porque esto implicaría solicitar a la Secretaría de Hacienda los recursos para apoyo subsidiario a las personas afectadas por estas medidas. A los industriales les van a quitar el agua y van a tener que cerrar su procesos de producción, lo que implica económicas y de empleo, ¿y dónde están las compensaciones?», planteó.
«El Presidente desapareció el Fondo de Desastres Naturales, el Fonden, pero prometió que no iban a faltar los recursos, pues que lo demuestre», dijo.
Asimismo, consideró que la inversión, para construir otro acueducto en la presa El Cuchillo y la construcción de la presa La Libertad, también es una medida retrasada.
«El segundo acueducto de El Cuchillo se frenó por falta de apoyos», sostuvo.
«Y llega tarde, porque desde que estuve en la Conagua, hace más de 10 años, ya existía el proyecto de un segundo acueducto de El Cuchillo», aseguró.
Luege Tamargo, ingeniero y presidente de la asociación civil Ciudad Posible, señaló que estas medidas, enfocadas a Monterrey, son reducidas cuando la sequía afecta a casi todo el norte de México e incluso a estados del centro, como Querétaro.
Reprochó además que en dos sexenios se haya abandonado la Agenda del Agua 2030, que planteó una inversión sostenida de 70 mil millones anuales en infraestructura.
«Todo llega muy tarde. El Presidente, la Cámara de Diputados, la Conagua tienen que retomar la Agenda del Agua, ahora con una visión 2050. Si no invertimos mucho más en infraestructura hidráulica, la situación cada día va a estar peor», subrayó.