Toda actividad gubernamental debe estar sujeta a una serie de análisis previos para que rinda el fruto que de ella se espera, de otra manera, hacerlo sobre la marcha o sin haber terminado la anterior, puede conducir a errores que resulten sobrecargados.

En ese carril transita la coordinación de movilidad estatal, que pese a que tiene meses sin resolver las múltiples anomalías que registra el transporte urbano, anuncia que va por el pago electrónico, cuando lo prudente es terminar esa tarea y después acometer la siguiente.

En ese organismo deberían entender que la reestructuración del servicio colectivo es uno de los programas estrella de la actual administración, en el que ha puesto especial empeño y que comenzó con sacar del camino a la otrora poderosa ATUSA (Alianza de Transportistas Urbanos y Suburbanos de Aguascalientes), sustituyéndola con un programa de autobuses de fabricación china y cuyo inversionista se mantiene en el anonimato.

De manera insistente se promociona en medios electrónicos que es un gran acierto la modernización y de lo que da cuenta el público al expresar su satisfacción. El problema está en que eso lo dice la autoridad, porque en las redes sociales se publica lo contrario, con una serie de denuncias en contra de los camioneros, por la mala atención en varias rutas que van desde la tardanza de una hora para que arribe la unidad al paradero, hasta la falta de respeto de algunos choferes, principalmente con los estudiantes a los que les regatean aceptar el descuento establecido.

Dicen que la mona aunque se vista de seda de mona se queda, lo que le viene como anillo al dedo al nuevo sistema, que podrá tener unidades del año pero no sólo mantienen los mismos vicios del anterior sino que los han elevado a la siguiente potencia.

De nada sirve las arremetidas de la Secretaría de Gobierno a los antiguos concesionarios si con el actual está peor, a sabiendas que aún cuando no sea de su agrado más de 300 mil personas que lo utilizan diariamente no tienen otra opción para sus traslados.

Todo lo descrito es peccata minuta, porque la coordinación de movilidad ya le dio vuelta a la página, enfocándose a concluir los estudios sobre el pago electrónico, que se pretende llevar a cabo en el primer trimestre de 2020, sin embargo no está contemplado los problemas que tendrán los usuarios para adquirir las tarjetas de prepago.

Las razones para sustituir el pago en efectivo es “para no exponer a los choferes a robos y asaltos”, como ha sucedido en diversas ocasiones, lo que por una parte beneficia a ese gremio al no manejar dinero, por otra pondrá en aprietos a los usufructuarios que no puedan adquirir las tarjetas.

Lo congruente sería que primero en movilidad se avocaran en resolver totalmente las fallas que hay y una vez que se tenga la seguridad de que va sobre rieles entonces sí examinar nuevas opciones. Al gobierno actual le favorece más que se le recuerde por que logró hacer del transporte urbano un ejemplo nacional que seguir arrastrando vicios ancestrales.

CASTIGO SIN CASTIGO

La ley ordena que el responsable de un hecho culposo deba resarcir el daño causado, con lo que de alguna manera repare parte de su falta, sin embargo en varios casos la parte perjudicada tarda tiempo en hacer efectivo el pago o de plano nunca lo logra.

De poco sirve que el juez determine la cantidad del desagravio si el responsable carece de recursos económicos o de propiedades, tampoco se contempla que se le aprehenda hasta que pague, por lo que el reclamante debe aguantar el nuevo ramalazo.

En los últimos meses se han conocido sentencias, que además del tiempo tras las rejas, el responsable de un asesinato o que con la unidad motorizada que conducía chocó con otra o atropelló un peatón y le causó la muerte o lesiones que lo dejaron inmovilizado de por vida, le fijan una compensación que han llegado a ser de 800 mil pesos y hasta un millón.

La decepción llega cuando se les informa que el causante no tiene dinero ni bienes y no hay manera de hacerlo pagar, reduciéndose todo en lo hechos ocurridos.

Una posible solución sería que el Congreso del Estado lleve a cabo una reforma a los códigos respectivos para que cada año se incluya, dentro del Presupuesto de Egresos, una partida destinada para ese fin, al mismo tiempo que se prevea que la Subsecretaría de Asuntos Jurídicos del Gobierno Estatal se encargue de buscar la manera que el causante pague la cantidad.

Hacerlo de esa manera sería un acto de verdadera justicia, porque de poco le sirve al perjudicado que tengan preso al responsable si no hay la reparación pecuniaria del daño, además que al hacerlo sería con los impuestos que pagan todos los aguascalentenses, de manera que esa cantidad no saldría del bolsillo de alguien, ni se quitaría de un programa, sino del todo social.

Dejar que el asunto se arregle entre particulares, aún cuando no existen las condiciones para que se cumpla a cabalidad el fallo del enjuiciador, es la mayor de las sinrazones, puesto que se carga con una doble pena, por ello la necesidad de favorecer a quien ha sufrido una actitud inesperada.

BUENA CARA

Cuenta la leyenda que a mediados del siglo XIX había en Polonia un mendigo que pese a sus carencias siempre llevaba una sonrisa en su rostro y decía que era feliz, respuesta que empezó a difundirse por todo el continente europeo y luego al resto del mundo, al ser una frase que refleja determinación y confianza, lo que más tarde se tradujo al lenguaje popular.

Hablar de “a mal tiempo, buena cara”, es enfrentar las adversidades con el mejor de los ánimos y que indefectiblemente ayuda a mantener un espíritu positivo.

Esto es, justamente, lo que hacen las integrantes en Aguascalientes de la Asociación de Mujeres Empresarias Líderes de América y el Caribe, que tienen pequeños y medianos negocios y por lo mismo son lo que más resienten los vaivenes económicos.

Angélica Ortega Treviño, presidenta de la agrupación local, destacó que frente a las complicaciones que registra el crecimiento cero que ha tenido el país a lo largo de 2019 se ha hecho un gran esfuerzo para lograr un equilibrio y esto les ha permitido tener un ligero crecimiento.

Dijo que manifiestamente el panorama actual en la República y a nivel mundial está lejos de ser óptimo, por lo que ha sido necesario hacer un esfuerzo para seguir adelante, en beneficio de las propias empresas y de sus trabajadores, que están conscientes de la situación.

De lo que está por venir, consideró que para 2020 tiene como un reto la parte de los insumos, en función que varios de los negocios utilizan componentes de otros países, por lo que resulta difícil saber cómo va a quedar la parte de los aranceles, por lo que el único camino que hay es adaptarse al entorno y estar preparadas para la normatividad y con ello seguir con las ventas locales y a nivel nacional e internacional.

En cuanto a los impuestos, Angélica Ortega subrayó que es un tema complicado para la micro y pequeña empresa, hecho que empuja a que algunas prefieran trabajar en la informalidad, sin embargo es preferible estar dentro de la ley y por ello una de las exigencias de la agrupación que dirige es que, desde su ingreso, estén al día con el fisco, para ello se brinda asesoría para que sepan sacar adelante la inversión y no tengan problemas con las autoridades hacendarias.

Sostuvo que en tiempos difíciles hay que hacer un doble esfuerzo para mantenerse vigentes, lo que aún cuando no es cómodo permite que avance la inversión y por encima de todo conservar los empleos, que es otra de las preocupaciones que tienen, ya que de cada lugar depende un número importante de jefas o jefes de familia, por lo que la tarea es mirar el porvenir con mejor cara, lo que ayuda en gran medida.

Es incuestionable que este grupo de empresarias es un ejemplo a seguir, porque en los momentos difíciles han sabido sacar la firmeza y el carácter que más adelante les reditúe en mejores condiciones hacia sus procedimientos.

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