Se puede tener toda clase de explicaciones del porqué ciertas obras viales en la ciudad de Aguascalientes son escenario de recurrentes accidentes, muchos de ellos con resultados fatales, lo que deberían obligar a la reflexión técnica y tratar de remediarlo, sin embargo por alguna razón se esquiva sin que los responsables reciban por lo menos una amonestación.

Se ha comentado Con Usted que uno de los lugares más peligrosos es la curva que se encuentra atrás de la UAA, lo mismo que otra que está en la avenida Ayuntamiento, el puente sobre el segundo anillo a la altura de la colonia México y el paso a desnivel sobre las vías del ferrocarril y Calzada Revolución (Alameda) y últimamente el paso sobre la avenida Dr. Salvador Quezada Limón.

Cada una de esas obras se construyó para agilizar el tránsito vehicular, lo que muchos conductores toman como licencia para manejar a alta velocidad, por lo que ante cualquier imprevisto provocan las colisiones que han sido muy costosas en vidas y daños a terceros o a la infraestructura urbana.

Quien esto escribe señaló que debería haber una peralta en la curva que está sobre la avenida Aguascalientes, a espaldas de la UAA, en virtud que los conductores involucrados en un accidente señalan que la curva “los sacó”, sin embargo los especialistas consideran que no es sólo el exceso de velocidad una de las principales razones de los sucesos, sino que hay otros factores. El presidente del Colegio de Urbanistas, Alejandro Ruvalcaba, destacó que de acuerdo con los estudios que han hecho se concluyó que el radio de la curva de aproximadamente 200 metros registra algunas deficiencias que combinadas con el exceso de velocidad da como resultado los hechos que ocupan los titulares en la página roja.

Sugirió que la máxima velocidad permitida en esa zona sea de 60 a 80 kilómetros, además en el lugar hay un declive que hace que los automovilistas al ingresar por el carril superior izquierdo y a una mayor velocidad de la indicada, perciban de pronto un jalón hacia el carril de baja por las mismas razones. Lo que cabe hacer, sostuvo Ruvalcaba, es crear un sobre-elevación de por lo menos un 10%, teniendo en cuenta que la altura debe ser de 1.5 metros entre el punto más bajo y el más alto.

También el mal estado del pavimento es un elemento que actúa para que se generen los incidentes y por si no fuera suficiente están los reductores a la salida de la misma curva, con lo que no se requiere conducir en estado de ebriedad, como se ha llegado a mencionar como una causa principal de los accidentes.

Algo similar ocurre en la curva de la avenida Ayuntamiento, que desde hace varias décadas ha sido una zona de trágicas consecuencias, al igual que el puente sobre el segundo anillo a la altura de la colonia México, donde inclusive algunos vehículos terminan en carriles contrarios o volcados, mientras que en el paso a desnivel sobre las vías férrea y la Calzada Revolución hay un ojo de agua que mantiene el pavimento mojado, por lo que los automotores “patinan” y lo único que se hizo fue poner reductores que de poco han servido.

Lo recomendable sería crear un grupo técnico con las dependencias correspondientes y colegios de profesionistas relacionados con este ramo que serían los representantes de la sociedad, para que en un plazo que ellos mismos fijen tengan listo el estudio que permita corregir todos los problemas que presentan las obras viales, como el paso a desnivel en Gabriela Mistral, que ante una llovizna se inunda, que lo hace no sólo intransitable sino peligroso para quien se aventura a internarse entre el agua.

Que no se le olvide a las autoridades que de no actuar es un delito de omisión.

MAZAZO A LA CONCIENCIA

Aunque todos los programas que lleva a cabo el DIF Estatal tienen una orientación positiva, el que puso en marcha hace unos días es algo superior, al plantear la protección de los menores dentro y fuera del seno familiar, en la búsqueda de evitar el daño físico y psicológico que les producen cuando los agreden a golpes o con insultos.

La campaña “Yo veo, yo denuncio” que puso en marcha la presidenta del organismo, Yolanda Ramírez de Orozco, es una exhortación a la sociedad en general para que denuncie cualquier tipo de maltrato contra los niños, las niñas y los adolescentes, sea al 911 o al teléfono del DIF 449-910-25-85 en las extensiones 6542 o 6543, también en las redes sociales del mismo DIF y en el sitio web, al que se accede a través del portal de gobierno del estado www.aguascalientes.gob.mex.dif  en el apartado de denuncias de maltrato infantil.

Las condiciones adversas en que se desenvuelve la vida de los menores en muchos hogares son caldo de cultivo para que cuando crecen sean rebeldes a toda norma y es cuando, tardíamente, los familiares pretenden que cambien, pero lograrlo es una tarea casi imposible ya que mentalmente están a la defensiva, dispuestos a atacar como una forma de resguardarse.

En una ocasión un conocido reveló que  tuvo un altercado con una señora a la que le llamó la atención por la golpiza que le daba a su hijo, un niño de unos 10 años, y aunque le dijo que no se metiera en la vida de los demás, la amenazó con llamar a la policía, lo que ayudó a que dejara de pegarle al muchacho. Dijo que fue un acto-reflejo lo que hizo, ya que pudo haberse expuesto a que la mujer fuera por el marido y se armara un altercado, pero si volviera a presentarse una situación similar aseguró que volvería actuar de la misma manera, ya que resulta injusto aprovecharse de la fuerza física o del dominio familiar para humillar a quien está imposibilitado para defenderse.

Hay tantas historias de esas características en las colonias, principalmente en las que son casas pequeñas y están juntas unas con otras, en que fácilmente los colindantes se dan cuenta cuando sucede alguna agresión o hay amenazas que pueden terminar en tragedia. Las páginas de la sección policíaca dan cuenta de cómo los vecinos han sido factor determinante para frenar una golpiza sea entre el matrimonio o hacia los hijos e incluso a las personas mayores.

Por lo anterior el programa “Yo veo, yo denuncio” debe ampliarse a todo lo que suceda en la vía pública o que se escuche de una vivienda cercana, sin importar la edad de la víctima, de manera que sirva como un muro de contención que permita reducir de manera drástica este tipo de hechos, que en esencia nunca deberían ocurrir, pero que de suceder los agresores sepan que hay quien los está viendo u oyendo y puede denunciarlos.

POR FIN

Como un acto heroico podría calificarse lo hecho por personal de la Dirección de Alumbrado Público del municipio de Aguascalientes, que después de varias semanas finalmente logró lo que parecía imposible: reconectar el servicio en la calle peatonal de José María Chávez y en el Jardín de los Palacios. Además debió haber sido una inversión cuantiosa ya que tuvieron que traer especialistas del extranjero para que se encargaran de solucionar el problema, que después de una serie de análisis y pruebas lograron que la energía volviera a ambos lugares. Es de esperarse que las reparaciones estén bien soportadas para que no vuelva a haber fallas, al ser una zona bastante transitada a toda hora, por lo que al obscurecer y ante la ausencia total de vigilancia policíaca era un auténtico peligro.

UN DÍA COMO MAÑANA

Una fecha muy especial es la de mañana, en que no sólo se festeja el reconocimiento por el reino de España de la Villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguas Calientes, sino que también un 22 de octubre nació don Mario Fernando Mora Legaspi bajo el signo de Libra. La edad del reconocido periodista no la revela ni en sueños, pero la leyenda cuenta que su padre, el profesor Mario Mora Barba, repartió puros aquel lunes de 1956.