Ricardo Vargas

El día de mañana se celebra un año desde que nuestro nuevo y actual Gobierno Federal inició funciones, en un hecho que sin duda fue y seguirá siendo histórico, pues marcó un parteaguas en la vida política de México por la abrumadora victoria que tuvo Andrés Manuel López Obrador y su movimiento, y por el tamaño mismo de la jornada electoral.

Habiendo mencionado esto, me parece interesante hablar sobre un fenómeno que hemos visto fuertemente desde que el pasado primero de diciembre hubo cambio de gobierno en nuestro país, y es la falacia lógica del falso dilema. Si volvemos en el tiempo y hablamos de los eventos más trascendentales que han ocurrido en nuestro país durante los últimos doce meses, podremos ver que muchos de ellos se ubican sin duda dentro de esta “falacia lógica del falso dilema”.

Quizá el primer evento realmente importante en esta nueva administración fue el famoso combate al robo de combustible, coloquialmente llamado “huachicoleo”, y en donde por alguna extraña razón durante varios días e incluso semanas se vivió en varias ciudades del país una fuerte escasez de combustible. Esto generó, como se esperaría, un fuerte temor entre los ciudadanos, que frente a la falta de combustibles sin duda incrementaron su demanda inmediata, lo que agravó la previa insuficiencia en la oferta. Se habló sobre varios motivos y varias razones, y las versiones oficiales fueron cambiando con el paso de los días, pero finalmente prevaleció la idea de que con la intención de eliminar por completo el robo de combustible, había que cerrar los ductos que transportaban la gasolina, pues era ahí donde se daba la mayor parte de los robos. Llegamos a ver incluso en medios de comunicación, anuncios gubernamentales justificando y aceptando el desabasto de combustible pues el “único otro escenario posible” era seguir solapando el robo de combustible.

Después nos enteramos de que durante diciembre y enero se redujeron las importaciones de combustible, a pesar de que históricamente ha sido la época del año en la que se observa la mayor cantidad demandada. Pero al final regresamos a lo mismo, y por alguna razón llegamos a creer que únicamente habían dos escenarios posibles: entrar en un desabasto parcial de combustible o seguir permitiendo el robo del mismo.

Con el paso de los meses, han habido decisiones y casos muy similares en cuanto a la justificación de las decisiones que se toman y las acciones que se realizan; cancelar las estancias infantiles por completo o seguir permitiendo que haya corrupción en algunas de ellas, cancelar completamente la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (Texcoco) o permitir la corrupción en la obra, y más ejemplos que a muchos de nosotros se nos podrían venir a la mente.

Y la realidad es que no existen únicamente dos opciones, y mucho menos así de distintas y opuestas entre ellas, y es justamente éste el principal distintivo de un falso dilema o de una falsa dicotomía: el llegar a creer que frente a cualquier disyuntiva se tienen únicamente dos opciones viables. Podríamos decir que en los casos que hemos vivido este año, realmente sólo había dos opciones, pero mientras no se haya analizado y en su caso descartado todo el abanico de posibilidades intermedias, seguiremos estando en un falso dilema.

No podríamos decir, por lo menos en este momento, que las decisiones hasta ahora tomadas han sido erróneas pues sólo el tiempo y la historia lo decidirán, pero sí podríamos decir sin duda que en cada una de las disyuntivas que hemos enfrentado durante este año había más de dos caminos a elegir.

Ojalá que en el próximo año, y siguientes por venir, encontremos una mayor apertura al diálogo y al ejercicio del análisis, que resulte en una visión más amplia que logre entender los diferentes caminos que hay para elegir al momento de tomar cualquier decisión.

La política, como la economía y la vida en general no es negra o blanca, sino que tiene una paleta de innumerables grises que pudieran ser (dependiendo de la ocasión) una mejor alternativa a cualquiera de los dos extremos que se tienen.

Escríbame: rvargas@publimagen.mx

@1ricardovargas

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