Por FRANCISCO VARGAS M.

Una vez más en este presente año 2020, cuelga un crespón negro en la fiesta de los toros de nuestro país y sobre todo de Aguascalientes, por el lamentable fallecimiento del destacado juez de plaza y arquitecto Ignacio Rivera Río, quien dejó de existir a la edad de 69 años, ayer miércoles 26 de agosto, a las 10:12 horas, en el Hospital General Tercer Milenio; debido a una insuficiencia respiratoria aguda, padecimiento que lo aquejaba desde hace dos años.
José Ignacio Rivera Río Muñoz, gran y reconocido taurino por herencia, nació en el año de 1951 en la hacienda y ganadería de San Pedro Cieneguilla, Aguascalientes; propiedad en ese tiempo de su abuelo paterno; por el lado materno fue sobrino del matador de toros Rafael Muñoz “Chito”, como del picador Luis Muñoz “Chito” y del empresario Eliseo Muñoz.
Estudió la carrera de arquitectura en la UNAM y durante la gestión del gobernador Miguel Ángel Barberena Vega en el año 1991, estuvo al frente de la ampliación y remodelación de la Plaza Monumental de Aguascalientes.
En lo que toca a su faceta como juez de plaza (así lo llegó a decir el propio Ignacio Rivera Río) inició en el año de 1999, debutando como juez en la Plaza Monumental de Aguascalientes el 5 de noviembre de 2005. A lo largo de 21 años ocupó el palco de la autoridad en plazas de toros de otros estados como Jalisco, Zacatecas y Aguascalientes; siendo éstas en los municipios de Encarnación de Díaz, Jalpa, Teocaltiche, Jesús María, Calvillo, San Miguel El Alto y Jalostotitlán. Su última actuación como juez de plaza fue el pasado 8 de marzo en la Plaza San Marcos, en lo que fue la Segunda Novillada de la Temporada 2020, misma que no pudo continuar y fue suspendida debido a la pandemia del coronavirus.
Su cuerpo fue velado en la Funeraria La Gloria y hoy jueves 27 de agosto a las 12:00 horas será la Misa de cuerpo presente en el Templo del Encino; posteriormente será llevado a la Plaza Monumental para darle una vuelta al ruedo, regresará a la agencia La Gloria para ser cremado y sus cenizas (así lo pidió en vida) serán esparcidas en el propio ruedo de la Plaza Monumental.
A José Ignacio Rivera Río Muñoz, le sobrevive su esposa doña María Guadalupe Mayagoitia Femat y sus hijos Cristina y José Ignacio; a quienes a nombre de todos los que formamos parte de este importante medio de comunicación, les expresamos nuestras sinceras condolencias, rogando a Dios que encuentren ellos y todos sus familiares, pronto alivio espiritual.
¡Descansa en Paz! estimado amigo Nacho, seguro estamos que en el Reino Celestial continuarás en palco de la autoridad, desempeñando tu actividad que en esta vida terrenal desempeñaste con enorme entrega, cariño, afición, profesionalismo y pasión. (pacovargas_@hotmail.com)