Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-A más de cuatro meses de operaciones, el rediseño del espacio aéreo del Valle de México que el Gobierno federal puso en marcha opera con rutas de aproximación al AICM más largas y con mayor consumo de combustible, contrario al ahorro prometido, señalaron pilotos aviadores y controladores aéreos.
Esta primera fase del rediseño inició el 25 de marzo pasado y consiste en nuevas trayectorias, tanto de despegue como de aproximaciones al AICM para permitir la operación simultánea, a futuro, del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, con reducciones de 16 por ciento en tiempo, según Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano.
Sin embargo, la realidad es que ahora las rutas de aproximación son más largas para llegar a la CDMX, explicó un piloto aviador que vuela frecuentemente desde y hacia esta ciudad.
Antes, en vuelos desde Guadalajara, los pilotos aviadores pasaban por el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía y ahora deben hacer una desviación hasta Cuernavaca, dijo.
Esto implica un trayecto mayor y, en algunos casos, ha generado un consumo adicional de 100 litros de combustible, señaló.
“El espacio aéreo está definido por cuestiones políticas, no por cuestiones aeronáuticas. Era imposible que funcionara, de hecho bajo la óptica (aeronáutica) es muy claro que dejan libre de toda llegada a Santa Lucía”, aseveró.
Otro piloto que también vuela frecuentemente al AICM, explicó que las rutas de llegada son más largas que las anteriores y coincidió en que dejan espacio libre a Santa Lucía, aunque con mal clima, es más complejo que operen.
Previamente, las rutas de aproximación eran operadas por el norte y las de salida por el sur; sin embargo, con el rediseño, ahora pasan por las mismas zonas (a una distancia permitida), lo que deja menor margen de maniobra para moverlos en caso de mal clima, explicó un controlador aéreo con 26 años de experiencia.
Si ahora quieren que los aviones eviten una nube, no puede pedirse que las aeronaves que aterrizarán bajen su altura porque se encontrarían con aviones que están saliendo del AICM, comentó.
“Lo que pueden hacer es pasar por abajo y no podemos seguirlos descendiendo (porque hay aviones que van saliendo), entonces se quedan en altitudes donde solamente pueden rodear las nubes y dan vueltas impresionantes”, describió.
Estas vueltas han durado hasta 35 minutos, por lo que no hay ahorro de combustible, agregó.
Seneam sostuvo que no tiene reportes de mayo consumo de combustible y sostuvo que con el rediseño es más eficiente el control, ya que atentos las rutas de entrada.
En el papel, el dueño es correcto y queda inoperante en condiciones de mal clima, señaló el controlador aéreo.
Por esta razón ahora es más común que se ponga a las aeronaves en patrones de espera, maniobra que consiste en ponerlos a dar vueltas sobre un mismo punto hasta que se descongestiona el área por donde pueden continuar hacia el aeropuerto, explicó.
Previo a la entrada del rediseño, también existían afectaciones por mal clima, pero era más sencillo descongestionar las rutas porque los aviones de salidas y llegadas no corrían el riesgo de encontrarse en caso de cambiar las alturas, aclaró.
“Seneam tiene muchísimas optimizaciones con las rutas, el combustible y tiempo lo manejan las aerolíneas y no hay pronunciamiento hacia Seneam por parte de los pilotos”, sostuvo el organismo por escrito.
Agregó que las rutas se operan con seguridad y negó que se registren más patrones de espera que previo a las operaciones del rediseño.
Cuestionada acerca de si ha detectado un mayor consumo de combustible en sus rutas de llegada al AICM, Aeroméxico se limitó a responder que los nuevos procedimientos de control de tránsito aéreo en la zona metropolitana del Valle de México han presentado un balance positivo en cuanto a eficiencia y condiciones de seguridad.