Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los trabajadores que cotizan en el Infonavit ahora tienen la posibilidad de autoconstruir sus vivienda con más facilidades y libertad para elegir proveedores y constructores.
A partir de este año, empezó a operar el programa ConstruYO, mediante el cual el organismo de vivienda ofrece créditos para tres fines: construcción con asesoría técnica, construcción con una constructora y mejoras menores a la vivienda, mencionó Samuel Valenzuela, gerente senior de Autoproducción del Infonavit.
En el País, una de cada tres viviendas son autoconstruidas, por lo que el Instituto consideró que era necesario ofrecer opciones con más facilidades a los derechohabientes, explicó.
“Detectamos que hay trabajadores que no quieren o no pueden comprar una vivienda, y prefieren construirla progresivamente como lo han hecho siempre o mejorar donde ya viven, entonces a ellos está dirigido ConstruYO”, dijo.
Esto es muy común en áreas metropolitanas y grandes ciudades, donde hay familias completas que habitan en casa de los papás, debido a que muchas veces sus ingresos son insuficientes para adquirir una casa propia.
En esos casos, los padres heredan una parte de terreno o incluso dan la opción de construir en la parte superior de la vivienda.
Para estos perfiles, ahora existe la opción de adquirir un crédito de alrededor de 50 mil pesos para mejorar menores de la vivienda y de aproximadamente 200 mil pesos para autoproducción, señaló.
ConstruYO también va dirigido a quienes viven en ciudades pequeñas o medias en las que no hay oferta de vivienda y para empresas agropecuarias o mineras, donde los trabajadores están aislados de la oferta, pero sí tienen disponibilidad de terreno para autoconstruir, detalló Valenzuela.
Este crédito se otorga para edificar por cuenta propia en cualquier tipo de propiedad, tanto privada, como ejidal, siempre y cuando se acredite la posesión segura de la misma, lo cual no era posible antes.
Para la autoconstrucción bajo el programa ConstruYO, el derechohabiente puede elegir la opción en la que recibe asesoría técnica y que antes no estaba disponible como parte de la oferta del organismo de vivienda.
El Infonavit cuenta con un padrón de asistentes y el trabajador selecciona a uno, quien recibe como pago el 10 por ciento del crédito total otorgado, según se describe en las reglas de operación.
El 90 por ciento de los recursos se entregan al derechohabiente conforme avanza la obra.
“Se le dan y él elige al albañil de su confianza y compra donde más le convenga, no hay comercios afiliados al programa, si es la tienda de la esquina donde le ofrecen mejores condiciones, ahí compra materiales, si él mismo es albañil, se vale también”, mencionó.
La otra opción con este programa es que el trabajador acuda una constructora que edifique su vivienda, para lo cual debe elegir alguna de las que forman parte del padrón del Instituto, expresó Valenzuela.
La tercera es para mejoras menores de la vivienda y en la que ahora, en vez de que el préstamo se otorgue en una tarjeta para ser usado en determinados establecimientos, se deposita directamente a la cuenta del trabajador conforme al avance de la obra.
Esta opción le da la libertad de elegir los establecimientos en los que prefiere comprar lo que necesite. El Infonavit asigna a un verificador que valida que el mejoramiento se haya concluido en el tiempo estipulado.
Con el programa ConstruYO, el Infonavit ofrece créditos de 24 meses hasta 120 meses o 10 años si es para autoconstrucción y de hasta 42 meses o 3 años y seis meses para mejoras menores.
La tasa fija es de 24 por ciento y durante la vida del préstamo, el trabajador puede hacer aportaciones a capital sin penalización, lo que le permite liquidarlo en menor tiempo, señaló Valenzuela.