Antonio Baranda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 19-Feb .- Víctor Hugo, un policía federal de 27 años, perdió la pierna derecha en febrero de 2015.
En un enfrentamiento con delincuentes recibió tres impactos de bala, uno de los cuales hirió la vena femoral.
“Tuve que ser amputado”, cuenta en el Centro de Mando de la Policía Federal, en Iztapalapa, mientras se sostiene con bastones.
“Ya va para dos años de mi accidente y todavía sigo en terapia, aún no termina mi rehabilitación, tengo varias complicaciones desafortunadamente”.
El policía tercero con cinco años de experiencia ya no puede participar en operativos, tampoco entrará a las Fuerzas Especiales como deseaba, sin embargo, sigue activo dentro de la corporación.
Pertenece al Agrupamiento 20, nombre del grupo al que son adscritos los agentes operativos que sufrieron alguna lesión durante sus funciones, la cual les impide reincorporarse a actividades de campo.
“Debo continuar porque todavía estoy joven y tengo que seguir adelante. La verdad es muy muy difícil adaptarse a la nueva vida, pero ahí vamos”, comenta.
“Uno entra (a la PF) por vocación, por ayudar a la gente, (así que) al área que me designen estoy dispuesto a hacerlo”.
El Agrupamiento 20 está adscrito a la División de Fuerzas Federales y fue creado a finales de 2010 para aprovechar la experiencia y habilidades del denominado “personal con situación médica por servicio”.
“Fue creado derivado de tantos enfrentamientos que teníamos y del personal lesionado de la División”, señala el Inspector Fausto Eduardo Arenas Castillo, Comandante del Agrupamiento 20.
“Se creó para dar apoyo al personal lesionado, dar continuidad a sus servicios ante el ISSSTE, darles mejor calidad de vida y reinsertarlos en actividades”.
A la fecha, el Agrupamiento cuenta con 475 policías que resultaron lesionados principalmente en emboscadas, enfrentamientos y operativos en toda la República.
La mayoría de ellos labora en el Centro Nacional de Atención Ciudadana de la Comisión Nacional de Seguridad, en la Ciudad de México, Tijuana y Querétaro, atendiendo llamadas de emergencia al 088.
Otros fueron adscritos al Museo Interactivo de la PF, a los servicios médicos y al comedor de la corporación, así como a distintas oficinas de la dependencia.
Todos con actividades administrativas, de apoyo, “servicios interiores” y de enlace.
“Ser policía es muy muy peligroso, por eso se necesita mucha vocación y la verdad es que estos compañeros se merecen el reconocimiento de la institución y ojalá un poco de los mexicanos.
“Que sepan que hay mucho peligro detrás de ser policía. Yo los considero héroes, merecen mucho de mi respeto”, manifiesta el Comandante.
La incorporación de los elementos al Agrupamiento 20 inicia con un diagnóstico que permite conocer sus problemáticas y talentos, a fin de canalizarlos a labores propias de su condición.
Luego se les da capacitación y se les asigna a un área, al tiempo que especialistas “trabajan” en su motivación para que recuperen la confianza en sí mismos.
“Si a alguno le falta una extremidad, a lo mejor no puede hacer una guardia administrativa pero sí puede contestar llamadas al 088”, cuenta Arenas.