Los ciudadanos quisieran saber cuáles son las obligaciones, quehaceres y actividades de los diputados federales, porque los que están en funciones ni los que aspiran a relevarlos lo explican. Quienes terminan el 31 de agosto buscan de dónde asirse una vez que se cierre el cuerno de la abundancia, y los que llegarán el 1 de septiembre están más preocupados por ganar que en meterse a explicar la verdadera esencia de la representación popular.
Más allá de que lo hagan, lo que está a la vista y que ninguno puede negar, es que el Congreso de la Unión está convertido en un taller que produce leyes y ordenanzas, lo que se interpretaría como que moldean un país grandioso, donde sus habitantes viven bien y que todos son felices.
Desafortunadamente sólo sucede en la imaginación de los legisladores, en sus sueños de triunfadores, porque en la realidad ocurre lo contrario. Ellos fraguan las leyes y si se aplican o no es asunto de las instancias gubernamentales. Ellos no consideran los recursos económicos que se van a necesitar ni el tiempo o el cómo se podrán obtener.
Sobre el particular hay dos cuestiones que los “retrata”, uno es la Ley General de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, promulgada el 3 de diciembre de 2014, la cual establece una serie de acciones para proteger a los menores y les garantiza un ambiente libre de violencia, discriminación, abuso y maltrato, que crezcan en un entorno de respeto, de paz y armonía.
“De la formación que reciban nuestros menores, dependerá que mañana tengamos una mejor sociedad”, señaló el presidente Enrique Peña Nieto al ordenar que se publique dicha ley, la cual calificó como un deber ético que las autoridades consoliden las instituciones del Estado para que estén en aptitud y en capacidad de hacer realidad el inventario de derechos de niñas, niños y adolescentes.
El reverso de la moneda se encuentra en Oaxaca, donde tienen años los profesores de la Sección 22 de la CNTE, de dar clases de manera intermitente; en ocasiones por varias semanas cierran las escuelas para irse a protestar a la ciudad de México o apoderarse de la zona centro de la capital oaxaqueña y cerrar carreteras y caminos, en demanda del pago de sus salarios y prestaciones.
El atentado a la formación de la niñez es manifiesta en esa entidad, al grado que la consejera presidenta del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, Sylvia Schmelkes, de plano se dio por vencida al anunciar que no se aplicará la prueba que sustituirá a Enlace, el Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea). Dijo que no existen las condiciones para hacerlo, por lo que no sabe “si los alumnos están aprendiendo o no”.
Con lo anterior, la ley que protege los derechos de niños, niñas y adolescentes pasa a segundo término, que desde el punto de vista de los actuales diputados, la legislación es un modelo, pero de poco sirve si no existen las condiciones para su ejecución, al igual que sucede en otras partes del país, principalmente en regiones de Guerrero y Michoacán.
Como no quieren dejar el cargo sin antes presentar otra de sus creaciones, esperan tener lista la Ley General de Justicia para los Adolescentes que podría aprobarse en el curso de esta semana, o dejar la iniciativa para que la próxima legislatura le dé curso. El propósito es dar una nueva oportunidad a los menores “que se equivocaron” y por ello se les aprehendió y juzgó, “el Estado debe ponerles todas las condiciones para que se reintegren a la sociedad con dignidad y en respeto a sus derechos”, opinó el diputado panista Guillermo Anaya, presidente de la Comisión de Seguridad Pública y principal promotor de tener un esquema en ese sentido.
Si los diputados federales fueran más vigilantes e incisivos en sus estados para que se respeten los derechos de los menores, estarían dando un ejemplo de que saben llevar a la práctica sus acuerdos, lo que no sucede porque están más interesados en su carrera política, y cuando menos lo esperan, es porque ya terminaron los tres años del encargo, mientras tanto propalan aquí y allá que ellos fueron artífices de una mejora de las leyes, sin mencionar si funcionaron y en qué grado.
Es una lección que ojalá tengan presente los actuales aspirantes para que no caigan en el mismo pozo y desde ahora se mentalicen en que su labor debe ser de cercanía con la sociedad, que durante el trienio sepan responder a las expectativas que se depositen en ellos o ellas. Tienen que pensar que 36 meses es más que suficiente para cumplir bien su encomienda, sólo deben manejar y armonizar tiempo y lugar para cumplir bien su encargo, aquí y en San Lázaro.

DISFRAZAN LA REALIDAD

Hablar una y otra vez sobre un asunto que es una verdad a medias llega a redituar dividendos, que aun cuando sea malsano la memoria colectiva lo registra y le da crédito, pero sin considerar de dónde proviene y los pormenores que le rodea, es el caso de los impuestos, que desde varios frentes se ataca a la Secretaría de Hacienda, no obstante que quien autoriza su incremento es el Congreso de la Unión.
El Artículo 73 Constitucional inciso VII dispone que el Congreso tiene la facultad “para imponer las contribuciones necesarias a cubrir el presupuesto” y en el inciso XXIX se enumera cuáles son esas contribuciones; mientras que el Artículo 75 fija que la Cámara de Diputados se encarga de aprobar el presupuesto de Egresos de la Federación.
Aun cuando el gobierno federal, vía la Secretaría de Hacienda, presenta la iniciativa de Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos, quienes lo aprueban son los diputados, que tienen la potestad de modificarlo, de manera que la última palabra la tienen ellos y por lo mismo, a quien le deberían reclamar los contribuyentes si consideran lesivos los nuevos impuestos.
En los últimos años ha sido machacona la acusación contra el gobierno por dicho aumento a los gravámenes, mientras que quien lo aprobó le pone sal a la llaga para quedar a salvo de la irritación social, cuando lo honesto sería aceptar que son la parte más importante de esta espiral.
Ahora bien, en lugar de estarse quejando de lo que está en operación, sería mejor que la sociedad le exija a los actuales candidatos que se comprometan a no lesionar más la economía en general, teniendo en cuenta que a quienes resulten electos les corresponderá aprobar el gasto público de 2016. En efecto, ellos rinden protesta el 1 de septiembre próximo y según el Artículo 74 de la Carta Magna, “El Ejecutivo Federal hará llegar a la Cámara las correspondientes iniciativas de leyes de ingresos y proyectos de presupuesto a más tardar el día 15 del mes de noviembre o hasta el día 15 de diciembre cuando inicie su encargo en la fecha prevista por el Artículo 83…”. (El Artículo 83 se refiere al año en que el presidente de la República inicia su mandato el uno de diciembre, por lo que tiene quince días para entregar el paquete económico y que debe quedar aprobado a más tardar el 31 de diciembre.
En estas condiciones, en las cuatro semanas que restan a la campaña, los interesados a ser diputados pueden presentar un proyecto de lo que harán sobre el particular, puesto que son ellos y nadie más quienes tienen la última palabra en materia de impuestos.

EL HÉROE OLVIDADO

El licenciado Jesús Terán Peredo fue de los hombres que más lucharon en el campo diplomático a favor de República y sin embargo, en el aniversario de su muerte no hubo una sola mención. Nació en Aguascalientes el 14 de enero de 1821 y falleció en París el 25 de abril de 1866. Su nombre lo lleva la mayor ciudad satélite de esta capital, el Mercado Terán, un fraccionamiento, varias calles, escuelas, una agrupación de estudios filosóficos y el lugar donde nació, conocida como Casa Terán en la calle Rivero y Gutiérrez.
Fue gobernador sustituto y luego constitucional y secretario de Gobernación, cargo al que renunció cuando conoció los planes de un golpe de estado. En 1863, por instrucciones directas del presidente Benito Juárez, quedó como embajador plenipotenciario frente a las cortes europeas, que preparaban una invasión a México. Infructuosamente trató de impedir el nombramiento y luego la llegada de Maximiliano de Austria, lo mismo que la presencia del ejército francés, considerado en su tiempo como el mejor del mundo. Antes de morir logró el retiro de los franceses y la neutralidad de Inglaterra. Fue sepultado en el cementerio de Père-Lachaise y repatriados sus restos en 1952 por Arturo Pani. Por gestiones del gobernador Otto Granados Roldán fueron traídos a Aguascalientes y depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres, que se localiza en el Panteón de la Salud.
Fue un juarista sin reserva, al grado de que de su peculio costeó su estancia en Europa, ya que en aquellos años era difícil que hubiera recursos públicos para sostener la embajada, viajando constantemente entre Londres y París en la búsqueda de evitar mayor daño al país.

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