Aline Corpus
Agencia Reforma

TIJUANA, BC.- El Gobernador de Morena en Baja California, Jaime Bonilla cumplió su amenaza y ayer publicó un “decretazo” para expropiar 50 hectáreas del Club Campestre de Tijuana.
En el decreto, de 34 fojas, el Gobierno estatal explicó que desde el 2009 Tijuana ya tenía un déficit de espacios públicos y para 2020 se requerían 614.52 hectáreas para recreación de la población.
La publicación considera que los terrenos del club son los más “apropiados, idóneos e insustituibles” para lanzar un proyecto del gobierno llamado “Complejo Interactivo Campestre”.
Según Bonilla, se trata de un acto de “justicia social” para devolver a Tijuana espacios verdes y de recreación.
El Club Campestre cuenta con un campo de golf de 18 hoyos, albercas, gimnasio, salón de eventos, restaurantes, sauna, canchas de tenis, raquetbol, futbol, y basquetbol.
“Da la impresión de querer aprovechar el momento electoral para dividir a la ciudadanía”, lamentó Roberto Rosas, presidente de Coparmex-Tijuana.
Bonilla acusó al empresario y actual Alcalde morenista de Tijuana, Luis Arturo González, de solapar irregularidades del club, del que ha sido presidente en tres ocasiones. González además es rival político de Bonilla.
Esta sería la segunda ocasión que el inmueble es expropiado por un gobierno. En 1970 el Gobernador priista Raúl Sánchez Díaz Martell también había ordenado su expropiación para construir un parque.
Aquel decreto se dio luego de una pugna por la titularidad del terreno entre los socios del Campestre y una inmobiliaria.
Sin embargo el decreto fue impugnado con amparos y se frenó la expropiación.