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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con la encomienda de frenar la iniciativa sobre interrupción legal del embarazo que se discute en el Congreso de Hidalgo, un grupo de sacerdotes realizó un exorcismo y una cadena de oración ante el recinto legislativo.

Acompañados por mujeres y niños afines a grupos antiaborto, los clérigos rociaron «sal exorcizada» a las rejas y aceras del Congreso para expulsar a los diputados lo que consideran espíritus malos e impuros.

El diputado local Víctor Osmind Guerrero indicó que aún no hay fecha para llevar al pleno la iniciativa de despenalización del aborto.