Gracias a la inmediata intervención de agentes de la Policía Cibernética del Estado, se logró evitar que una familia fuera víctima de una extorsión telefónica.
Fue a través del número de emergencias 911, que una mujer solicitó apoyo de policías estatales, debido a que estaba recibiendo llamadas telefónicas de parte de una persona del sexo masculino que dijo ser integrante de la delincuencia organizada, quien le informó que tenían secuestrada a su hija Itzel, de 18 años y le exigía un depósito de 100 mil pesos para liberarla.
La mujer comentó que su hija había salido horas antes con rumbo a su escuela y aunque había tratado de comunicarse con ella a través de su teléfono celular, la jovencita no contestaba las llamadas.
Con la información proporcionada por la madre de familia, los agentes de la Policía Cibernética se trasladaron al plantel educativo donde estudia la jovencita y momentos después la localizaron cuando caminaba por la calle 5 de Mayo y esquina con la calle Allende.
Tras confirmarse que todo había sido un engaño con la intención de despojar a la mujer de una fuerte suma de dinero, la estudiante fue trasladada a su domicilio donde pudo reunirse con su familia, evitándose con ello que se efectuara depósito alguno.