Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ante el desplome de la vacunación infantil en México, Save the Children y organizaciones de la sociedad civil hicieron un llamado urgente al Gobierno mexicano para que implemente un plan emergente que revierta este rezago.
Según la Ensanut 2021, apenas un 27.5 por ciento de niños de un año de edad y 31.1 por ciento de niños de dos años completaron seis vacunas claves.
Las organizaciones pidieron que en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2023 se asignen recursos suficientes y etiquetados para implementar el plan antes mencionado y se mejore la infraestructura, incluyendo la red de frío.
Además se debe garantizar la compra oportuna de las vacunas considerando los tiempos de las adquisiciones internacionales.
Eso sin contar que es necesario asegurar su eficiente distribución en todo el país, incluyendo las comunidades en mayores condiciones de exclusión y marginación.
Asimismo se deben fortalecer las jornadas de aplicación de las vacunas, y que éstas lleguen directamente a las comunidades donde viven los niños.
Las organizaciones advirtieron que desde 2018 las coberturas se encuentran entre las más bajas de los últimos 20 años.
«En el caso de la inmunización contra formas graves de tuberculosis (vacuna BCG), en 2020 la cobertura bajó hasta 86 por ciento, a pesar de que hasta 2018 esta vacuna contaba con una de las coberturas más altas (97.3 por ciento).
«Otras vacunas que presentan rezago importante a nivel nacional son la vacuna contra Hepatitis B con una cobertura de 56.7 por ciento a nivel nacional, seguida de la vacuna Pentavalente con un 70.1 por ciento de cobertura en niñas y niños de 1 y 2 años. Por su parte, la vacuna de neumococo presenta una tasa de 86.6 por ciento de cobertura a nivel nacional», informó Save the Children.
Indicó que cada año en el país mueren poco más de 30 mil personas menores de 5 años de edad, la mayoría por causas prevenibles con intervenciones de salud como la vacunación.
Las organizaciones señalaron que el grave rezago en vacunación pone en peligro la vida y la salud de los niños y existe un riesgo latente de que en el país resurjan enfermedades ya erradicadas o brotes de otras que ya están controladas.