Agruparse para el crecimiento y defensa de la comunidad en que se vive es una característica que registra desde su origen del ser humano, lo que ha permitido el desarrollo de los distintos grupos étnicos. A partir de ahí, sin importar el principio, tamaño o particularidades, se ha dado impulso a nuevos estadios de desarrollo, instituyéndose normas comunes que aseguren una evolución armónica. Para que funcione debidamente se requiere de leyes que sistematicen las diferentes formas de la vida y obligan a todos sus miembros a ceñirse a ellas.

Con base en lo anterior, se supone que nada debe enturbiar el acatamiento a las reglas colectivas, pero no es así, y el mejor ejemplo está en el sector empresarial de Aguascalientes, donde sus dirigentes son muy dados a exigir obediencia a los demás, pero a la hora que deben actuar no lo hacen, sea por “prudencia”, por temor o al suponer que la denuncia ante las autoridades no “sirven”, lo cual los deja fuera de cualquier polémica y de una probable solución.

En lugar de enfocar sus esfuerzos en defender los derechos de sus agremiados suplantan acciones de agrupaciones obreras y vecinales, que aún y cuando los disfraza como “defensores sociales” es algo que no le ayuda a los patrones en general, que requieren de soluciones en materia económica y de los problemas que tiene con las autoridades fiscales, por citar lo más común, al mismo tiempo que ese mismo entusiasmo que le ponen para encabezar cruzadas colectivas deberán de ser en programas de apoyo la mejora de las firmas de todos los tamaños.

Con información de Data Coparmex, alrededor del 50% de los agremiados fueron víctimas de delitos del fuero común durante el primer trimestre del presente año, lo que ubica a esta entidad en la media nacional respecto a los casos vividos, al ocupar el casillero 16 con el 46.6%. En el último sitio, está Tabasco con 62.8%, mientras que Coahuila con el 24.5% se ubica en primer lugar al tener el menor daño a nivel nacional.

De los casos que más encaran están el de tipo informático con el 12% y daños intencionales el 11% y en este mismo porcentaje están los fraudes bancarios, el fraude en el consumo, 2% en diversos delitos y el1% en secuestro.

La representación en Aguascalientes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) destacó que registra “índices históricos” en actos de corrupción de parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno, pero “por miedo a represalias y al considerar que la denuncia no sirve de nada” prefieren guardar silencio, por lo que en el 75% de las afectaciones no se actúa en contra de los responsables.

Los tres sectores con mayor grado de corrupción están en servicio de apoyo a negocios y manejo de residuos, construcción y minería, con un promedio general del 56%, lo que supondría que debería actual legalmente en contra de los servidores públicos, pero sólo el 19% procede y un 6% está indeciso. De lo denunciado únicamente en el 5% hubo sanciones y en un 42% ni siquiera se inició un procedimiento.

El 55% de las acusaciones por corrupción corresponden a dependencias estatales, el 54% a municipales y el 46.2% a organismos federales y aunque la mayor parte de los vulnerados son empresas de gran tamaño y que por lo mismo tienen un departamento jurídico, no proceden o no le dan seguimiento a las denuncias, situación de la que no escapan las micro, pequeñas y medianas que también son víctimas de una situación que no debería existir.

URGE UNA VARIACIÓN

Aunque es un asunto que ya se ha comentado Con Usted, resulta necesario insistir en una modificación o eliminación a la obligación que se impone a las parejas próximas a contraer matrimonio, a que asistan a las pláticas prematrimoniales, ya que cada vez son más las parejas que terminan en el divorcio.

Aunque el origen fue ayudarles a fortalecer sus propósitos de llevar una nueva vida juntos, los tiempos actuales son muy distintos a los pretéritos, por lo que se deben adecuar a las condiciones y terminar con esa simulación, que lógicamente no es culpa de los futuros consortes sino de un sistema rígido.

Tanto a nivel civil como religioso es preciso presentar el documento que acredite que ambos han acudido a las citas de las conversaciones, escrito sin el cual no se lleva a cabo la unión, por lo que forzosamente deben acudir y que por esa misma coacción escuchan pero no reflexionan lo que se dice, por lo que a la hora en que una vez casados se presenta alguna divergencia de inmediato recurren a la separación y más ahora en que el divorcio se puede concretar sin que exista una sola causal.

Aguascalientes se ha preciado de ser una colectividad apegada a las tradiciones familiares y sociales, lo que se conoce como sociedad “conservadora”, pero el más reciente informe de la dirección general del Registro Civil da cuenta que son otros vientos los que soplan. De enero a mayo de 2022, hubo 2,541 matrimonios, que significó el 11.75% menos que en el mismo período del año pasado, asimismo, hay un avance en uniones del mismo sexo, registrándose 291entre 2015 a la fecha, al mismo tiempo que las separaciones en este grupo es reducida en comparación con las heterosexuales.

La titular de esa dependencia, Carmen Lucía Franco Ruiz Esparza, indicó que en los primeros cinco meses del año actual se concretó la desunión de 1,211 parejas (hombre y mujer), lo que significa un aumento de 1.58% en relación con el mismo tiempo de 2021, en tanto entre la separación de personas del mismo sexo han sido 18, de 2015 a la fecha.

De manera general, el promedio diario de divorcios es de 12 a 13 casos y el de matrimonios es entre 25 y 26.

La cuestión radica en hacer una revisión minuciosa de las pláticas prematrimoniales, tanto de la esfera religiosa como civil, que por lo visto de poco sirve lo que les trata de promover, como es que una vez casados deben enfrentar, juntos, las incidencias que se presenten y tratar de resolverlas. Entender que una cosa es el noviazgo y otra muy distintiva vivir una nueva situación que en ocasiones no resulta como se idealizó, pero que con voluntad y razonamiento pueden superarse, para ello se debe actuar con madurez y entender que cada uno es un ser que no está obligado a pensar y actuar igual que el otro, sino que tiene que haber un acoplamiento y de ahí surge el orden que hace preservar la unión.

Además, por encima del escenario que se registre están los hijos, que deben ser la razón suprema para establecer la armonía, ya que ellos tienen el derecho de vivir bajo la tutela y guía de papá y mamá, por lo que tiene que haber un esfuerzo para dejar atrás la defensa del “yo” y dar paso al “nosotros”, que permita llevar a buen puerto a la familia.

Ante tales consideraciones tendría que haber una revisión sobre la conveniencia de seguir, modificar o eliminar citadas pláticas, que como queda acreditado no sirven de nada a las 1,211 parejas que se divorciaron, tan sólo de enero a mayo de 2022.

SIN DIRECCIÓN

La creación de los famosos “anexos” han proliferado en prácticamente toda la entidad, sin embargo, lo más lamentable es que se crean sin que estén autorizados y por lo mismo no hay una vigilancia mínima para que cumplan las normas básicas de atención a los asilados. En este sentido, cualquier persona alquila una finca o hace de su vivienda un lugar de regeneración para alcohólicos o drogadictos, imponiéndose un nombre ostentoso, principalmente de carecer religioso, con lo que atrae a los familiares de la persona que se busca regenerar, sin embargo, en la mayoría de las ocasiones se dan cuenta tardíamente que fueron víctimas de un engaño y es cuando les avisan que el enfermo está grave o ha fallecido debido a que no siguió las reglas que se le impusieron, sin que se conozcan cuáles fueron éstas. Es grave que en el Instituto de Salud del Estado y su brazo ejecutor de regulación sanitaria no sean capaces de someter al orden a más de 100 de esos espacios, que son públicos, prefiriendo imponer multas que suman actualmente cerca del millón de pesos. Mientras se decide a actuar, continuarán las situaciones anormales en los “anexos”, los cuales por regla general carecen de servicio médico, algo fundamental para darle seguimiento al albergado y evitar con ello que lleguen a agravarse sus problemas físicos.