Con una existencia de casi cuarenta y cinco mil instituciones educativas particulares, que aportan el 1.5% del 7% del Producto Interno Bruto que se destina anualmente a temas educativos, los representantes de estos colegios privados asentados en el país, demandaron ayer de la SEP su apoyo para superar retos y problemas en los diferentes niveles académicos, desde preescolar hasta educación superior, de cara al nuevo modelo educativo.

Durante la presentación de conclusiones de la IV Convención Nacional de Instituciones Educativas Particulares que se realizó en Aguascalientes, los dirigentes de las Asociaciones Internacional y Nacional de este sector, advirtieron que destinan hasta 8 de cada 10 pesos para el pago de impuestos, seguridad social y otros conceptos y gastos, frenándoles su capacidad de crecimiento y mejora de la calidad académica.

En presencia del subsecretario de Planeación, Evaluación y Coordinación de la SEP, Otto Granados Roldán, el director del IEA, Raúl Silva Perezchica, y el delegado de la SEP, Octavio Arellano, el representante del nivel de preescolar aseveró que la figura de supervisión en lugar de ser de acompañamiento para las escuelas, es de autoritarismo, por lo que se necesitan asesorías y desarrollar la autonomía escolar, tal y como lo plantea la reforma educativa.

También que se reconozca en todo el país la capacidad de incorporarse a la plantilla de personal a pedagogos y psicólogos y no sólo en educación preescolar.

En el grado de la primaria, las escuelas privadas pidieron el respaldo jurídico de la SEP para no entregar la documentación a los padres de familia cuando mantienen adeudos pendientes con las instituciones. Y en el ámbito pedagógico, que se les incluya en la donación de materiales y evitar cambios en el calendario escolar.

Por su lado, las secundarias privadas manifestaron su preocupación por la exclusión de los libros de texto, insuficiencia de maestros de inglés con licenciatura y autonomía de gestión de las escuelas con respecto a la implementación de los calendarios escolares de 185 o de 200 días.

En el nivel de la preparatoria, los representantes de los planteles educativos abordaron la problemática desde las generales y técnicas. En el primero se solicitó la estandarización en el porcentaje de becas, porque unos ofrecen el 5% y otros el 8%. Asimismo, se dijo que hay desinformación en los padres de familia sobre cómo se otorgan estas becas. También se abordó la inclusión en la capacitación en los temas de la reforma educativa y el libre tránsito de los estudiantes que quieren trasladarse a otra institución.

En cuanto a la prepa técnica o tecnológica, demandaron en el aspecto jurídico el apoyo porque el Instituto Mexicano de Propiedad Industrial no reconoce todavía los nombres de muchas escuelas, generando diversos problemas en materia de trámites. La DGETI ha solicitado la actualización de los acuerdos de incorporación, lo cual transgrede el principio de que la ley no es retroactiva. Además, pidieron la homologación de planes de estudio, pues existen tres de los años de 2002, 2009 y 2014.

Con respecto a la educación superior, pidieron celeridad en la autorización de las solicitudes de los RVOES, y exigieron la instrumentación de documentación oficial de manera electrónica y diversos candados, a fin de evitar la ocurrencia de casos en la expedición de documentos apócrifos.

Por su lado, el subsecretario de Planeación, Evaluación y Coordinación de la SEP, Otto Granados Roldán señaló que las instituciones de educación particular son un jugador cada vez más importante en México, de las 260 mil escuelas que existen en el país, casi 45 mil son de carácter privado.

Luego, dijo que de casi el 7% del producto interno bruto que se destina en el país a temas educativos, aproximadamente 1.5% es ya de provisión privada, mientras que hace 10 o 15 años era apenas de 0.3%, lo que muestra que son un proveedor muy importante en el país.

Finalmente, expresó que la Secretaría de Educación Pública quiere trabajar con ellos para facilitarles la vida y así las escuelas particulares puedan experimentar innovaciones pedagógicas que vayan a favor de la calidad educativa.