Jesús Guerrero
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero.- El director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, dijo que el gobierno federal y de Guerrero no ayudan en crear condiciones para se termine esa vieja práctica de que se vendan a las niñas en comunidades indígenas y que actualmente esa tradición se ha “mercantilizado”.

“Si el gobierno construyera escuelas, secundarias y otros centros educativos en las comunidades las niñas tendrían una preparación académica y tener un rol más activo y no pasivo como se acostumbra”, dijo el activista.

REFORMA publicó ayer como en la montaña de Guerrero las niñas tienen precio y se pagan desde 40 mil hasta 200 mil pesos o, incluso, pagan con ganado o cerveza, por una práctica atribuida a “usos y costumbres” de las comunidades. Se estima que 300 mil niñas han sido vendidas para matrimonio en Guerrero.

El matrimonio obligado de niñas en edad escolar es una realidad en zonas indígenas principalmente de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, pero también en las comunidades huicholas, alertó la organización “Yo Quiero Yo Puedo” que desarrolla en La Montaña de Guerrero el programa “Ayúdalas a no llegar al altar”.

Los usos y costumbres de esas comunidades han normalizado desde hace años las uniones de niñas con adultos hasta 20 o 30 años mayores que ellas a pesar de que las legislaciones estatales y federales prohíben los casamientos de menores de 18 años.

“Los niños han sido invisibles a los ojos del Gobierno”, lamentó a su vez la presidenta de la Comisión de la Niñez y Adolescencia del Senado de la República, la panista Martha Elena García Gómez.

El director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México, Juan Martín Pérez, advirtió que los “usos y costumbres” no pueden estar por encima de los derechos humanos de las personas, sobre todo de niñas y niños que forman parte de los sectores más excluidos.

El Gobernador priista de Guerrero, Héctor Astudillo señaló que su gobierno analiza los programas que prohíben y evitan los matrimonios forzados.