Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 18-Jul.- Intelectuales, activistas, políticos y ex funcionarios electorales pidieron ayer la renuncia de todos los integrantes del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE).
La exigencia fue planteada por un grupo de ciudadanos encabezados por Emilio Álvarez Icaza, dirigente de la organización Ahora, quienes también demandaron que se repitan las elecciones en el Estado de México y Coahuila.
La petición fue respaldada por Cuauhtémoc Cárdenas, los escritores Denise Dresser y Sergio Aguayo, el actor Daniel Giménez Cacho, el ex consejero Alfredo Figueroa y activistas como Alfredo Lecona, Marcela Rosas y Lucía Rojas, entre otros.
El INE, aseguraron, ha demostrado que carece de independencia para organizar y conducir el proceso electoral presidencial de 2018.
Álvarez Icaza sostuvo que el organismo electoral, secuestrado por los intereses del Gobierno y los partidos políticos, ha abdicado para cumplir con su labor.
«Exigimos la renuncia de quienes integran el Consejo Electoral para garantizar elecciones libres y equitativas en 2018, sin ellos», expresó.
También demandó el cese inmediato de Eduardo Gurza, titular de la Unidad Técnica de Fiscalización, por dar evidentes muestras de incompetencia y complicidad.
«El elemento común entre las elecciones del 88 y las de este año es una autoridad que, por subordinación e incapacidad, no responde», afirmó.
Álvarez Icaza criticó que el INE no haya actuado de manera exhaustiva, profesional y objetiva en la investigación del presunto financiamiento ilegal de la campaña del candidato del PRI al Gobierno mexiquense, Alfredo del Mazo.
En tanto, Aguayo consideró que no existen condiciones para una elección limpia y confiable en 2018, por lo que pidió aprobar reformas y hacer cambios en los órganos electorales.
«El INE es una institución secuestrada por los partidos políticos. En lugar de esperar al 2018, lo lógico es que vivamos la crisis de la renovación del INE ya», planteó.
Cárdenas coincidió en que las irregularidades registradas en las elecciones de este año son una muestra de lo que se prepara o puede ocurrir en los comicios presidenciales de 2018.
Para Dresser, con sus decisiones recientes, el INE manda un mensaje grave: los partidos pueden violar la ley con impunidad.