También habló de la visita del Papa, de hace un año.

No seamos indiferentes a la situación de los migrantes, que ahora más que nunca sufren de acoso, redadas y malos tratos; las autoridades y población en general, debemos solidarizarnos con este gremio y exigir el valor y respeto que merecen, destacó el obispo José María de la Torre Martín.
Lamentó la firma del presidente de los Estados Unidos de América, Donald Trump, para dar inicio a la construcción del muro fronterizo; refirió que los obispos de la frontera norte de México y la frontera sur de Estados Unidos, han venido trabajando desde hace más de veinte años, por la mejor atención a los fieles que habitan dos países hermanos.
“Nos duele que muchas personas que viven su relación de familia, fe, trabajo o amistad, quedarán bloqueadas aún más por esta inhumana interferencia”.
Señaló que la construcción del muro pondrá las vidas de inmigrantes innecesariamente en peligro; esta barrera sólo hará que los migrantes, especialmente las mujeres y los niños vulnerables, sean más susceptibles a los traficantes y contrabandistas.
Además, la construcción de tal muro desestabiliza a muchas comunidades llenas de vida y bellamente interconectadas que habitan pacíficamente a lo largo de la frontera; no debe haber muros de la exclusión y de la explotación, agregó.
“Como Iglesia, seguiremos apoyando cercana y solidariamente a tantos nuestros hermanos que provienen de Centro y Sudamérica, y que van en tránsito a través de nuestro país hacia los Estados Unidos”, añadió.
En otro tema, el prelado recordó la visita del Papa Francisco a México a un año de distancia, y lo parafraseó: “La noche nos puede parecer enorme y muy oscura, pero en estos días he podido constatar que en este pueblo existen muchas luces que anuncian esperanza”, fueron las palabras que dijo el Papa al concluir su viaje apostólico a nuestro país.
Su mensaje de amor y esperanza nos reconfortó y fortaleció; su cercanía y su abrazo en la fe nos recordaron que solamente al reposar nuestra mirada en Cristo podemos construir la unidad de nuestro pueblo, repuso.
El Papa Francisco nos alentó a mantener siempre el diálogo y el encuentro, para tender puentes que nos permitan caminar juntos al asumir que “cada sector tiene la obligación de velar por el bien del todo”, añadió.