Antonio Baranda, Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El proceso para federalizar los sistemas de salud de los estados dejó al descubierto el rezago que existe en ese servicio público, ante la carencia de equipos, falta de instalaciones adecuadas y déficit de médicos, paramédicos y enfermeras.
Durante la conferencia del Presidente Andrés Manuel López Obrador, el director del IMSS, Zoé Robledo, detalló el diagnóstico encontrado en hospitales y unidades de salud de 15 entidades federativas que aceptaron incorporarse al esquema centralizado del IMSS-Bienestar.
Detalló que los sistemas carecen de casi 107 mil equipos para ofrecer los servicios de salud, que van desde refrigeradores para vacunas, esterilizadores de instrumental y estetoscopios hasta fonodetectores de latidos fetales, unidades de anestesia, lámparas quirúrgicas y «carros rojos» para la atención de emergencias.
Según el recuento, del total de faltantes, 55 mil 202 corresponden a primer nivel y 51 mil 705 al segundo.
«Estos 106 mil 907 equipos en los 15 estados se tienen que ir adquiriendo. Vamos a ver semana con semana cómo va el avance de la adquisición y su puesta en funcionamiento», dijo.
También explicó que, en el caso de la infraestructura, es necesario realizar adecuaciones y ampliaciones en mil 607 espacios o instalaciones, ya que algunos son obsoletos o no han recibido mantenimiento.
Sin embargo, Robledo reconoció que el principal reto es el déficit de personal de salud, pues se detectó la necesidad de contratar a más de 33 mil médicos generales, especialistas, paramédicos, enfermeras y auxiliares, que hacen falta en las clínicas y centros de salud.

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