Isabella González y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Gobierno federal exhibió ayer los gastos realizados por el ex Presidente Enrique Peña Nieto con el uso del TP-01.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para cubrir todos los gastos de la aeronave y su tripulación, entre el 2016 y el 2018, se ejercieron más de 408 millones de pesos.
De ese total, 31.47 millones fueron erogados en 122 giras nacionales y 102.89 millones de pesos más en 36 giras internacionales realizadas por el ex mandatario priista.
Del conjunto de pagos revelados ayer por la Sedena, el mayor corresponde a la póliza de seguro por casi 138 millones de pesos, seguido de el almacenamiento, administración y distribución de software, por 36.71 millones e inspecciones técnicas por casi 33 millones más.
El estreno y utilización de la aeronave con capacidad de 80 pasajeros implicó cargar al erario gastos en combustibles, lubricantes, aceites, grasas y sellantes, mantenimiento y conservación, refacciones menores, capacitación y sueldos de tripulación y, como en muchas otras dependencias, subcontratación de servicios con terceros.
“Haciendo un total general de 408.4 millones de pesos gastados en la administración pasada, en la operación de este avión”, informó el titular de Sedena, Luis Cresencio Sandoval, en conferencia de prensa desde el AICM.

A FUTURO
En caso de que el Gobierno federal logre vender el avión presidencial este mes, el cargo al bolsillo de los ciudadanos por la polémica aeronave podría ser de más de 4 mil 680 millones de pesos.
Según la Sedena, el contrato firmado entre esa dependencia y Banobras para la adquisición del TP-01 estableció un monto inicial de 6 mil 94 millones de pesos.
Ayer, durante la conferencia mañanera, Sandoval explicó que, tras el pago de ocho anualidades, equivalentes a 2 mil 255 millones de pesos, la dependencia aún tiene una deuda de 3 mil 838 millones con Banobras.
Sin embargo, explicó el Secretario, de concretarse por fin la venta del Boeing 787-8 en este mes, la Sedena sólo tendría que realizar un pago de mil 938 millones de pesos y con ello cerrar el contrato de arrendamiento financiero firmado desde el 2012.
Luego de 19 meses, existen dos ofertas para la compra del avión presidencial. De lograrse la enajenación, Sedena habría pagado en total más de 4 mil 193 millones de pesos, sólo por la adquisición de la aeronave.
El General detalló que, más los costos de operación del Gobierno de Peña Nieto y del actual mientras se concreta la venta, sumarían casi 487 millones de pesos adicionales al monto total.
Además, explicó que la decisión de vender la aeronave terminará por generar ahorros al erario.
“El contrato de arrendamiento que se hizo en el 2012 por 15 años era un total de 6 mil 94 millones de pesos; hasta ahorita, desde el 2012 al 2020, se han pagado 2 mil 225.8 millones de pesos. Si siguiéramos con los 15 años por lo que está el contrato, nos faltaría, entonces, del 2021 al 2027”, dijo.
“Durante esos años deberíamos de pagar 3 mil 838.8 millones de pesos. Si en julio se paga lo que queda del avión, se hace la contabilización, entonces tendríamos que pagar solamente mil 938.8 millones, generándose ahí un ahorro importante”.