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Agencia Reforma

DONNA, Texas, EU.-Separados en grupos por cortinas de plástico transparente, decenas de menores migrantes están hacinados en un centro de procesamiento en esta ciudad de Texas, de acuerdo con fotografías recientes tomadas en el recinto fronterizo.
Las imágenes, que fueron difundidas ayer por el representante demócrata Henry Cuellar, muestran a adolescentes y niños en el suelo.
Con la pandemia de Covid-19 aún en apogeo, todos parecen llevar mascarillas, pero están apiñados.
En otra fotografía, se ven filas de individuos acostados uno al lado de otro y cubiertos con mantas de emergencia.
Las reglas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos para el distanciamiento físico durante la pandemia es de al menos dos metros para reducir la propagación del nuevo coronavirus.
Cuellar, uno de los demócratas más centristas, explicó que cada una de las ocho carpas en las que está dividido el centro de detención temporal en la localidad de Donna tiene capacidad para 260 personas, pero el domingo, cuando se tomaron las imágenes, había un sector con más de 400 menores migrantes.
El legislador explicó a Axios que no ha visitado el refugio y no explicó quién es el autor de las fotografías, aunque calificó las condiciones del lugar de “terribles”.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza dijo en febrero que abriría la instalación temporal en Donna para proporcionar capacidad de procesamiento para el sector del valle del Río Bravo, mientras se renueva un centro permanente en McAllen.
Las autoridades señalaron entonces que se esperaba que el recinto contara con amplias áreas para comer y dormir.
“La Patrulla Fronteriza hace lo mejor que puede, pero no está equipada para cuidar niños y necesita ayuda del Gobierno (de Joe Biden)”, subrayó Cuellar.
La legislación no permite tener en centros como Donna a los menores migrantes durante más de 72 horas, pero la actual avalancha de cruces ha obligado a extender estos plazos hasta más de 10 días, según la cadena pública de radio NPR.
La cifra de migrantes indocumentados detenidos en la frontera y expulsados ha estado aumentando mes a mes desde mayo de 2020, y llegó en febrero a poco más de 100 mil personas, con un incremento de 28 por ciento sobre el mes anterior.
En el caso de los menores no acompañados, el alza mensual fue de 61 por ciento en febrero, mientras que el de las familias se disparó 163 por ciento con respecto a enero pasado.
La Administración Biden se apresura a abrir más espacio en albergues para sacar a aproximadamente 5 mil niños de la detención de la Patrulla Fronteriza.
El Gobierno está viendo que sus instalaciones de emergencia para menores migrantes se acercan a su capacidad casi tan rápido como puede abrirlas.
Un centro de convenciones en Dallas tiene a mil 500 adolescentes a menos de una semana de su apertura y se esperaba que acogiera a otros 500 ayer. Su capacidad actual es de 2 mil 300 personas.