Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 18-Jul .- El ex Gobernador de Veracruz Javier Duarte exhibió debilidades en la acusación que hizo la PGR en su contra por lavado de dinero y delincuencia organizada.
Durante la audiencia inicial y con sólo 12 preguntas, el ex Mandatario puso en duda más del 90 por ciento del desvío por 439.6 millones de pesos que se le imputa.
Tras evasivas, los fiscales federales sólo pudieron acreditar depósitos por 38.5 millones de pesos desviados en 2015 de la Secretaría de Educación de Veracruz.
“Por el momento son los únicos recursos”, reconoció el fiscal Pedro Guevara Pérez, quien además es director general de Procesos y Amparos en Delitos Federales de la PGR.
Gerardo Moreno, juez de control del Centro de Justicia Penal Federal en el Reclusorio Norte, se dirigió al abogado de Duarte, Marco Antonio del Toro: “Mire, señor defensor, usted y yo tenemos claro en este momento que los números no cuadran”.
Duarte mostró también que los fiscales no conocían el número de terrenos que fueron adquiridos en Campeche y advirtió una contradicción de la PGR relacionada con la supuesta compra de 4 departamentos en Ixtapa.
Si bien los fiscales dijeron que los delitos que le imputaban ocurrieron de 2011 a 2016, el ex Mandatario hizo notar que, según las constancias, las compras inmobiliarias ocurrieron en 2010.
“Esa operación fue antes de que fuera Gobernador”, dijo el acusado.
El fiscal Guevara Pérez reconoció incluso que no contaba con información que acredite que la Secretaría de Hacienda practicó a Duarte una auditoría fiscal, requisito previo para poder acusarlo de lavado de dinero.
El abogado Del Toro ha ganado dos juicios a favor de Elba Esther Gordillo por defraudación fiscal, justamente con este argumento. Es decir, que no proceden estas acusaciones si no existe una facultad de comprobación previa.
Aunque en el sistema oral una vinculación a proceso permitiría a la PGR ofrecer pruebas que inicialmente no aporte en sus imputaciones, desde hace nueve meses la dependencia sólo ha obtenido dos nuevos testimonios como pruebas adicionales en contra de Duarte.
Los coordinadores del PAN y PRD en el Senado calificaron como alarmantes las debilidades mostradas por la PGR.
“Lo que ocurrió suena a simulación y sospecha. Se debe acreditar que esto no es sólo una circunstancia preparada para exonerar a Javier Duarte”, planteó el panista Fernando Herrera.
“Es una vergüenza que no puedan presentar una carpeta de investigación sólida. Parece una mala broma o una evidencia de que se trata de un juicio arreglado”, criticó la perredista Dolores Padierna.