Cada seis años se inventa el país, por lo que difícilmente podrá salir del tercermundismo en que lo dejó el presidente Luis Echeverría, al modificarse planes y programas que hizo el mandatario saliente o sus antecesores, en aras de construir su propia historia sin importar el daño social y económico que se causa.

Si en administraciones pasadas era la constante, la sociedad no le ponía mucha atención porque venían programas similares e incluso sólo les cambiaban de nombre y recibían unos brochazos novedosos para que siguiera funcionando.

Lo contrario a esa actitud es lo que sucede actualmente, que no se pretende mejorar lo que ya está sino eliminar todo lo que está, el “borrón y cuenta nueva”, para dejar constancia que a partir de ahora México es “otro” y que gracias a lo que se haga en estos seis años el país estará en un nivel preponderante a nivel internacional.

Aguascalientes sufre los efectos de los “cambios”, al confirmar el director general del Instituto de Educación (IEA), Raúl Silva Perezchica, la desaparición del programa de “Escuelas al 100”, con lo que más de 100 escuelas se quedan en el presente año sin reparaciones mayores en su infraestructura.

Aunque sigue habiendo escuelas que requieren más que una “manita de gato”, principalmente en el medio rural y en la periferia de los centros urbanos, se había logrado un avance importante en la atención que corresponde a los inmuebles.

En marzo pasado el funcionario participó en la reunión que tuvo lugar en el Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed), donde recibió el reconocimiento por ocupar el estado el primer lugar en infraestructura, sin embargo, atajó, “los problemas en una diversidad de planteles educativos persisten en Aguascalientes, esto sin compararnos al resto de las entidades federativas que enfrentan retos enormes para atender su obra de infraestructura educativa, porque no cuentan con los recursos económicos”.

Lo único que cabe es esperar por la creación de nuevas prácticas para atender estas cuestiones, pero se desconoce el tiempo en que llegará un nuevo programa que supla a Escuelas al 100, cuyo esquema contaba con un fideicomiso de 10 mil millones de pesos a nivel nacional y de los cuales a esta entidad le correspondían 100 millones.

De ninguna manera es tarea fácil que los padres de familia se hagan cargo de la mejora y reparación que demanden las escuelas, ya que la inversión por cada escuela frisa en un millón de pesos y tampoco el gobierno del estado cuenta con recursos propios para solventar ese gasto.

Lo que si hay es una partida estatal para atender situaciones excepcionales y se aplicará priorizando las obras que requieran las instituciones, como impermeabilización, arreglo de sanitarios, techos porosos y vidrios, pero habrá otras obras que tendrán que aguardar hasta que se tenga los recursos.

Con la decisión del gobierno federal, al eliminar el Fideicomiso de Infraestructura Física Educativa que se encargaba de atender las necesidades de Escuelas al 100, se entra en un proceso de liquidación y sólo está aguardar que exista un programa similar para continuar con este apoyo, tan indispensable para el mejor desempeño de los alumnos, profesores y personal administrativo.

Es innegable que cada decisión tiene que ser valorada antes de proceder y más tratándose del medio educativo, que junto con el de salud debe tener preferencia, pero una vez que ya se tomó esa medida debe actuarse con celeridad para implantar un programa que lo sustituya y no se deje “para después” lo que es necesario ahora.

ANHELO FERROVIARIO

Los jubilados de Ferrocarriles Nacionales de México (Ferronales) esperan que la reforma laboral incluya no sólo la democratización sindical sino la obligación de la dirigencia nacional del STFRM de rendir un informe pormenorizado del uso y destino de las cuotas que les rebajan de su mensualidad y de cuál ha sido su papel en el fideicomiso que se encarga de pagarles la pensión.

Han seguido con interés la información que presentan los medios escritos y electrónicos sobre los cambios que pretende hacer la Cámara de Diputados al marco jurídico laboral y de manera particular les llama la atención que se establezca en las leyes el derecho de los trabajadores a participar en todas las tareas que presenta cada organización gremial, y aunque ellos, como personal retirado, no puede aspirar a ser parte de la directiva del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana, sí exigen que se abra una investigación para que el actual líder Víctor Félix Flores Morales de a conocer el porqué sigue sustrayendo de su pensión la cuota y en qué ha empleado ese dinero, que en todo caso debe regresarlo a ellos y a los familiares de los ex empleados fallecidos.

Flores Morales llegó al mando del STFRM en 1995 y desde entonces ha sido reelecto. Como líder nunca se opuso a que el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000) vendiera los ferrocarriles a empresas de Estados Unidos, por el contrario, estuvo cerca de su administración, al igual que de quienes le siguieron: Vicente Fox (que concretó la venta en 2001), Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, sabiendo adaptarse a los tiempos ya que Zedillo y Peña llegaron por el PRI y Fox y Calderón por el PAN.

Las denuncias que personal en activo y jubilado han presentado en los tribunales en su contra no prosperan, a pesar de que entregan documentación que acredita las anomalías que presuntamente ha cometido, por el contrario, ha sido premiado con diputaciones federales y senadurías, por lo que está confiado que la actual administración mantenga la misma protección.

Lo único que podría cambiar es que, al igual que en otros sindicatos, se haga una renovación total en la dirigencia y se coloquen candados para que nadie vuelva a enquistarse en los cargos, pero antes de que se vayan que los actuales presenten un informe financiero de los recursos que han estado a su cargo y de los bienes que han tenido o tienen la organización, lo mismo los gastos que han realizado y que por regla general son dispendiosos.

Según el periódico Reforma, el Fideicomiso 5012-6 (Ferronalesjub), que se creó en 1997 para el pago de jubilaciones y pensiones al personal que laboró para Ferronales, contaba con 19 mil 568 millones de pesos y estaba proyectado para cubrir los pagos hasta el año 2032, pero que se descapitalizó sin que exista un informe del porqué se acabó esa cantidad, lo que motivó a varios ex senadores del Partido Acción Nacional demandaran en 2013 una auditoría ante la sospecha de irregularidades, lo que al igual que otras denuncias no prosperaron.

Por su parte Víctor Félix Flores ha señalado que él no maneja el fideicomiso, por lo que a quienes deben pedirle cuentas es a quienes han estado al frente del mismo, no obstante que como dirigente sindical y al seguir rebajando las cuotas a los jubilados está obligado a exigir que se abra una investigación.

Inclusive los deudos de los ex trabajadores tienen derecho a recibir una cantidad como póliza, que también debe salir del Fideicomiso, pero por cuatro años no se pagó y finalmente se llevó a cabo la entrega en 2015, cuando el gobierno federal aceptó aportar 136 millones de pesos, sin que se conozca a dónde fue a parar el dinero que debió salir del fideicomiso.

La esperanza es que esta vez si se haga justicia y que a los legisladores federales no les tiemble las corvas para sanear la vida sindical en todos sus aspectos.

MAL PERMANENTE

La actual legislatura de Aguascalientes salió igual de indolente que la anterior, al no presentar la aprobación o el rechazo a la reforma del Artículo 19 Constitucional. Cuando se les pidió a los congresos locales que votaran la reforma educativa (la de Peña Nieto), aquí se hizo hasta el último día, por el contrario, esta vez ni siquiera eso hicieron, lo que no obsta para los cambios sancionados por las cámaras de Diputados y Senadores sean publicados en el Diario Oficial de la Federación, con lo que se amplía a nivel federal el catálogo de delitos con los que el ministerio público podrá solicitar al juez la prisión preventiva oficiosa, al contar con el aval de 20 parlamentos que sí hicieron la tarea.