Natalia Vitela
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Casi 240 mil muertes por Covid-19 fueron evitadas durante la tercera y cuarta ola de la epidemia en México gracias a la cobertura de vacunación contra esta enfermedad, de acuerdo con un análisis realizado por el grupo de trabajo en Epidemiología del Programa Universitario de Investigación en Salud de la UNAM.
Mauricio Rodríguez, vocero de la Comisión Covid de la UNAM, indicó que, de acuerdo con un estudio matemático, se evitaron exactamente 239 mil 908 defunciones.
Precisó que se previnieron 147 mil 299 muertes en la tercera ola, entre mayo y noviembre de 2021, en la que predominó la variante Delta, y 92 mil 609 en la cuarta, entre noviembre de 2021 y abril de 2022, en la cual predominó la variante Ómicron.
«Lo que hicimos fue calcular qué hubiera pasado si no hubiera habido vacunas; si las olas hubieran llegado en una población sin protección por las vacunas», explicó.
«Establecimos un modelo matemático que considera el número de casos acumulados; de defunciones acumuladas; la letalidad de cada variante; la transmisibilidad de cada variante; en función de eso se calcula cuántas defunciones hubiera habido sin la protección de las vacunas», precisó.
El especialista indicó que incluso podrían tratarse de estimaciones conservadoras y pudieron haberse evitado un número mayor de fallecimientos.
«Tener la protección de las vacunas permite reactivar actividades que estaban suspendidas; un manejo más eficiente de los enfermos; no se saturan los hospitales y cambia la perspectiva de la epidemia por completo», indicó.
Aclaró que todavía en la segunda ola, cuando que el efecto de las dosis aún no estaba bien reflejado, la hospitalización y mortalidad fue altísima.
«Entre la segunda y la tercera ola avanzó la vacunación, se logró la protección de los adultos sobre todo de los de mayor riesgo y entonces la siguiente ola ya no pegó igual de fuerte y se encontró con esa protección», dijo.
Para Rodríguez, es fundamental que la población tenga claro el efecto benéfico de la inmunización.
«Para el que todavía no se ha vacunado se vacune y para que el que ya se vacunó se ponga sus refuerzos».
Señaló que se ha documentado que el segundo refuerzo en los adultos con riesgo tiene también un efecto benéfico y lo más probable es que para las siguientes olas, la protección se haga de manera más acotada a los grupos más vulnerables y se deje de aplicar una vacunación general.