De cara a la ley hacendaria para el ejercicio 2020, el abogado fiscalista Salvador Farías Higareda recomienda a los contribuyentes tener una diversificación de sus empresas y no dejarse llevar por las historias “de impacto mental” que siguen las autoridades para controlar mediante el miedo a personas físicas y morales.

Aseguró que “la ley hacendaria no ha cambiado, son las mismas disposiciones, pero sí ha sido modificada la forma de aplicarla” y que depende del “contentillo” de las autoridades para «presionar mentalmente a los contribuyentes” mediante mecanismos que consideró perversos. Explicó que un caso frecuente es el congelamiento de cuentas a empresas de gran tamaño o bien, la cancelación de sellos digitales que no les permite facturar a los negocios. Lo anterior, explicó Farías, es propaganda para generar temor a las corporaciones menores.

“La solución frente a este panorama es que todas las personas deben tener tres sociedades abiertas, una en la que trabajan y dos en las que no trabajan pero tienen abiertas cuentas bancarias con un solo peso. Esto va ligado con un Registro Federal de Contribuyentes, la firma electrónica y la documentación legal, aún cuando no tengan ingresos”.

De tal forma que si por alguna razón se cancela el sello para emisión de facturas en la empresa que tiene ingresos, se puede hacer uso de alguna de las otras dos empresas abiertas mientras resuelve la situación fiscal de la primera. De tal manera, se puede mantener la actividad económica. Salvador Farías acotó que este mecanismo se encuentra permitido en la ley fiscal.

“La recomendación es que sean empresas del mismo giro e incluso que se ubiquen en zonas similares, perfectamente constituidas ante la ley, como una estrategia para mantener operando su actividad comercial, productiva o de servicios. Lo anterior, por supuesto no omite el pago de impuestos, porque cada entidad genera y cumple con su correspondiente proceso hacendario”.