Cesar Esteban Flores Rodríguez 
Agencia Reforma

CDMX.- El Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social (Coneval) alista una revisión integral del programa Aprende en Casa, por el cual millones de alumnos de educación básica han recibido lecciones por radio, televisión e internet durante más de un año, a raíz de la pandemia de Covid.

Coneval convocó el 27 de abril a licitación para contratar a la empresa que, entre mayo y agosto, realizará el trabajo de campo para la evaluación del programa, con base en estudios de casos específicos.

“Pese a la pronta respuesta de las autoridades educativas para impedir la interrupción de la enseñanza durante la crisis sanitaria, expertos han podido observar un aumento significativo en las tasas de inasistencia e interrupción educativa en todos los niveles y modalidades en la región de América Latina y el Caribe”, explicó Coneval en los términos de referencia de la licitación, con base en informes del Banco Mundial y la UNESCO.

“Por lo anterior, se espera que las tasas de permanencia educativa disminuyan considerablemente en todos los niveles, como efecto de la educación a distancia y la crisis sanitaria”.

El estudio buscará explicar los factores que motivaron el abandono o desafiliación, distinguir buenas prácticas, y explorar si Aprende en Casa, que empezó a funcionar tras el paro de clases presenciales el 23 de marzo de 2020, se ha adaptado a lo que requieren los estudiantes.

“Se identificó la necesidad de conocer a profundidad el funcionamiento y los alcances de la política educativa en este periodo de contingencia”, señaló el órgano evaluador.

Censo pendiente

El Gobierno federal ha gastado alrededor de 122 millones de pesos para contratar a empresas productoras de los programas de Aprende en Casa, que se transmiten por televisión abierta.

Hasta ahora, la Secretaría de Educación Pública (SEP) no ha difundido cifras oficiales sobre deserción escolar durante la pandemia, pero el 9 de abril, su titular Delfina Gómez dijo que estaban elaborando un censo.

El 24 de marzo, el Inegi había estimado, con base en una encuesta, que casi 6 millones de personas de entre 3 y 29 años de edad inscritas en el ciclo 2019-2020, ya no regresaron a las aulas para el ciclo 2020-2021 o no lo terminaron, por razones asociadas con la pandemia, entre ellas falta de recursos o por tener que trabajar.

La propia SEP determinó en diciembre que los maestros no pueden poner calificaciones numéricas en las boletas de evaluación para alumnos que han tenido seguimiento ocasional de Aprende en Casa y comunicación esporádica con sus profesores, así como alumnos con los que el contacto ha sido “inexistente”.