Aunque en Aguascalientes la mayoría de las empresas cumplen con los horarios establecidos para no violentar los derechos humanos ni afectar la salud física o mental de sus trabajadores, todavía hay algunas sobre todo extranjeras que llegan con ciertos protocolos, luego los cambian y con ello se afecta a los obreros.

La diputada Karina Banda Iglesias, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos en el Congreso del Estado, refirió que nada debe ser pretexto para aumentar los horarios laborales o cambiarlos de buenas a primeras como sucede en algunas empresas de la entidad, mismas que deben ser supervisadas.

“Se debe recordar que hay un límite de horas para trabajar de manera corrida que son las 9 horas diarias, pero además, hay estudios psicológicos en los que se marca que una persona, sobre todo si es mujer, después de 8 horas laboradas piensa en volver a su casa a atender a sus hijos y familia, entonces, después de ese horario la gente se vuelve improductiva”.

No son ocurrencias, aclaró, hay estudios y ejemplos de empresas en otros países donde se tienen bien establecidos los tiempos laborales y que sería conveniente voltear a ver, que el estrés laboral no sólo afecta a quien lo llega a padecer, sino a la misma empresa al no tener la producción ni la calidad deseada.

Se ha encontrado que las empresas con giros tradicionales en Aguascalientes trabajan con horarios que permiten a las personas la convivencia con sus familias, saben de la importancia que tiene este factor, sin embargo en la industria que ha llegado a asentarse se ha encontrado que se llegan a incumplir con esas cuestiones, pues al rolar los turnos o imponer la ampliación de horario justificando un pago adicional deseado por el trabajador, se genera ese estrés que acaba con la tranquilidad de una persona y de su hogar.

Ante esta situación, es conveniente que se haga una revisión de cómo trabajan las empresas en general en Aguascalientes, para lo cual se necesitará del apoyo de las autoridades estatales y municipales, “es tiempo de revisar, unirnos y ver posibles soluciones para que la gente trabaje en un ambiente laboral digno y tranquilo, para que entonces sí se le pueda exigir productividad, así todos saldremos ganando”.