Por la actual temporada de intenso calor, la Comisión Ciudadana de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Aguascalientes reporta que el consumo del vital líquido ha subido un 40% con respecto a lo que se tenía antes de la pandemia por el COVID-19.

Tan sólo por la contingencia sanitaria que empezó hace más de un año, la demanda ciudadana de disponibilidad de este servicio ascendió un 35% y luego disminuyó un poco durante el clima de frío, pero ha vuelto a aumentar porque la nueva realidad de un mayor uso de agua es un hecho y nadie puede evadirlo.

Esta demanda de agua potable propicia que se vacíen más rápidamente los tanques de almacenamiento e implica realizar un mayor número de maniobras para que el vital líquido continúe fluyendo a estos depósitos y en consecuencia a los ciudadanos de Aguascalientes.

Sin duda que existen temporadas durante el año que se vuelven más complicadas y requiere de aplicar las diversas estrategias para mantener el suministro por la red hidráulica o bien por el servicio de pipas a todas aquellas áreas que por diversas razones no funciona el sistema de las tuberías.

La CCAPAMA tiene observado que en las semanas de vacaciones hay un mayor uso de agua en los domicilios domésticos, no se comprende mucho la razón, considerando que las familias tienen un año trabajando o estudiando desde el hogar, motivo por el cual se hace un llamado a cuidar el vital líquido y evitar desperdiciarlo.

En este tiempo es necesario tomar baños cortos, no dejar la llave abierta al lavarse los dientes o al afeitarse. Con esta práctica tan habitual se derrochan hasta 30 litros por persona cada día. No mantener la llave abierta al lavar los platos, es mejor llenar la tarja y lavar en ella los platos.

Hay que reutilizar el agua que no esté sucia para otras actividades, el agua del baño de los hijos puede servir para trapear. Racionalizar el riego de las áreas verdes y cuidar las fugas en el baño y la cocina.