Mariana Quintero
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.-Tras los narcobloqueos ocurridos el martes, Francisco Robles Ortega, Arzobispo de Guadalajara, se dijo preocupado por las implicaciones que estos actos violentos tienen para la ciudadanía.
«Esto indica la presencia y la actividad tan fuerte del crimen organizado. Los hechos están hablando, ahora ya no se trata sólo de enfrentamientos entre grupos o cárteles, ahora está implicada la seguridad de la sociedad. Se ponen en riesgo a las familias y ha habido también muertes de civiles», lamentó.
La Fiscalía estatal reportó que fallecieron tres personas, quemaron un negocio, se incendiaron 19 vehículos y otros dos resultaron con impacto de bala. Los hechos ocurrieron en los municipios de Zapopan e Ixtlahuacán del Río.
La violencia se desató luego de militares llegaran a un rancho situado entre los límites de Ixtlahuacán del Río y Cuquío, donde miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantenían una reunión.
«Creo yo que la manifestación de estos hechos de violencia ya rebasan lo que antes parecía alegarse como una explicación: ‘son arreglos de cuentas entre ellos’. Puede ser que sea eso, pero ya se ven involucrados y comprometidos los ciudadanos», declaró ayer Robles Ortega en rueda de prensa.
«El Gobierno debe de discernir si es la estrategia que tiene es la que debe seguir vigente, o si tiene que haber cambios. Yo creo que la sociedad está entendiendo que debe haber un cambio», abundó.