En el periodo de campañas electorales, el Estado ha implementado una estrategia de compras consolidadas para mejorar la eficiencia en la adquisición de bienes y servicios esenciales, informó Raquel Soto Orozco, titular de la Secretaría de Administración. Esta acción ha facilitado la continuidad de las operaciones gubernamentales, incluso frente a las restricciones de publicidad y promoción derivadas del marco electoral. Dicha estrategia consiste en reducir las transacciones individuales mediante la agrupación de requerimientos de distintas secretarías en contratos de largo plazo, lo que garantiza el suministro ininterrumpido de insumos fundamentales como seguridad, limpieza y materiales de oficina.
La Secretaría de Comunicación, a cargo de la difusión gubernamental, ha restringido sus actividades a ámbitos específicos como salud, protección civil y seguridad, en cumplimiento con las normas electorales. Sin embargo, las compras consolidadas han atenuado el efecto de estas limitaciones en la funcionalidad del gobierno. Esta política ha contribuido a preservar la efectividad gubernamental durante el periodo electoral y promete ventajas sostenibles, al ofrecer estabilidad y optimizar la administración de los recursos estatales.
Secretarías con requerimientos particulares para eventos de gran envergadura, como la Secretaría de Turismo, se han beneficiado de esta estrategia, logrando satisfacer sus necesidades sin infringir las disposiciones electorales. El modelo consolidado de adquisiciones estatales se presenta como una solución eficaz para asegurar la continuidad de los servicios esenciales y la realización de tareas gubernamentales de forma previsible y competente.