Martha Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ante el acecho de una cuarta ola por Covid-19, en los próximos cuatro meses, México podría aumentar, en el peor escenario, hasta 58 por ciento el número de decesos por este padecimiento, de acuerdo con una proyección del Instituto de Métrica y Evaluación en Salud (IHME, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Washington.
Ese extremo ocurriría sólo si aparecieran variantes que se propagaran dos veces más rápido, de lo cual no hay indicios hasta ahora, aunque la aparición de nuevas cepas es factible mientras no se controle el virus; si todas las personas dejaran de usar mascarilla, y si la movilidad aumentara.
El Instituto parte de un estimado de 399 mil muertes acumuladas hasta el 22 de noviembre, y a partir de ahí considera tres escenarios, uno con la tendencia actual, uno óptimo en el que el uso de cubrebocas universal y el catastrófico.
De acuerdo con las proyecciones, en un escenario inercial, las muertes acumuladas por Covid-19 al 1 de marzo de 2022 ascenderían a 560 mil casos, cifra que considera las muertes no declaradas.
En un escenario en donde el uso de mascarilla es generalizado y se mantienen las medidas de sana distancia, los decesos sumarían 554 mil casos; mientras que en el peor de los escenarios, las muertes acumuladas por Covid-19 ascenderían a 630 mil casos, lo que representa un incremento del 58 por ciento con respecto a la cifra registrada hasta el 22 de noviembre.
El Centro señala que lo anterior implicaría pasar de 142 muertes diarias reportadas el día de ayer, a 133 en el mejor de los escenarios, 252 en un escenario similar al actual y a mil 266 en un escenario catastrófico.
El informe diario de fallecimientos de la Secretaría de Salud establece que al 22 de noviembre habían perdido la vida a causa del Covid-19 292 mil 524 personas.
Andreu Comas, experto del Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica advirtió que México podría experimentar en los próximos meses el peor escenario, porque la estrategia de vacunación no ha sido la mejor, el uso de cubrebocas se encuentra a la baja entre la población y las autoridades continúan relajando las medidas de prevención.
Puso como ejemplo el caso de la Gobernadora de Campeche, Layda Sansores, quien declaró opcional el uso de cubrebocas.
Para el virólogo, hay que considerar además que en México hay un subregistro importante de los decesos por la epidemia.
El especialista señaló que México puede vivir un repunte como el que experimenta Europa, el cual comenzará a ser marcado en enero próximo, después de las fiestas decembrinas y aumentará hacia finales de febrero.
Indicó que la variante Delta seguirá siendo la dominante en la pandemia.