Rolando Herrera
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-En lo que va de la Administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador, al menos mil 537 policías han sido asesinados en todo el País, un promedio de uno al día, informó María Elena Morera, presidenta de Causa en Común.

Los homicidios de los agentes, adscritos a corporaciones de los tres niveles de Gobierno, indicó la activista, han ocurrido en un contexto de desinterés de parte de las autoridades a mejorar las condiciones laborales, de capacitación y de seguridad de los elementos.

«Son víctimas de ataques, de violencia, que atentan contra su integridad y contra sus familias, sin en que la mayoría de los casos las autoridades políticas sientan la más mínima empatía por su actividad de muy alto riesgo», acusó.

Entre los trabajos que realiza Causa en Común, explicó, está el registro de los policías y ex policías que son asesinados en el País para documentar parte de la tragedia que se vive en el País en materia de seguridad y el abandono hacia los agentes.

En la presentación del reporte participó el Secretario de Seguridad del Estado de México, Rodrigo Martínez-Celis, quien consideró que la narrativa contra los policías y los controles externos hacia las corporaciones provocan que los uniformados se nieguen a aplicar el uso de la fuerza.

«Estos mecanismos externos de supervisión hacen que le tengamos terror a aplicar los protocolos de uso legítimo de la fuerza. La fuerza se puede utilizar, un policía puede accionar su arma sí o sí, aunque la persona que esté enfrente solamente tenga un cuchillo. Sí la puede utilizar, apegados a protocolos y aquí se ha publicado el protocolo y existe la ley.

«Pero muchos de estos mecanismos externos se han pervertido y el resultado es que nuestras y nuestros compañeros tengan terror a utilizar su arma y, por lo tanto, esperan hasta que les disparen para hacer uso de su arma», expuso.

Alexandra Zapata, productora asociada del documental ‘Una película de policías’, consideró que las corporaciones deben ganarse la confianza de las comunidades donde trabajan, sólo de esa forma mejorará la seguridad pública y la propia seguridad de los agentes.

«Una de las cosas que a mí me ha cambiado mucho la perspectiva es el planteamiento de qué viene primero, si lo que viene primero es la eficiencia policial, es la reducción de cifras delictivas o, si lo que vienen primero y lo que tendríamos que poner sobre la mesa, al centro de la discusión, es cómo pueden estas organizaciones empezar a construir confianza con la ciudadanía, con los civiles, con sus comunidades.

«Esto lo escuché de un profesor, Rodrigo Canales, de la Universidad de Yale, él decía: la prioridad número uno no tendría que ser reducir la cifra delictiva y que a raíz de eso venga la creación de confianza con los ciudadanos, si lo más importante que hace la policía es construir confianza con su comunidad, entonces lo demás va a venir más fácil», señaló.

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