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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó ayer que si en 2018 no hubiera habido cambio en el Gobierno federal, Pemex y la Comisión Federal de Electricidada (CFE) estarían arruinadas.
«Nada más imaginen, si no se hubiese dado el cambio en el 18, ya Pemex estaría en bancarrota, la Comisión Federal lo mismo, y un caos en el país», dijo en la conferencia matutina.
«No soy adivino, pero tengo sensibilidad. Si no hubiese cambiado esa política de saqueo, el país estaría hundido, no hubiesen podido enfrentar la pandemia como lo hicimos, hubiese costado muchísimo más vidas, estaría el país destrozado».
A tres años de su gestión y a pesar de la crisis, dijo, hay estabilidad económica y financiera, y no se ha endeudado al país.
Tras reiterar que se mantendrá todo el apoyo a Pemex y a CFE, López Obrador descalificó los contratos firmados el sexenio anterior para importar gas.
«No construyeron las plantas termoeléctricas, eso fue un parapeto, lo que querían era el negocio de los gasoductos» señaló.
La reforma energética aprobada en el sexenio de Peña Nieto, agregó, tampoco significó más inversión extranjera con los contratos asignados a privados.
«Todo eso era un engaño y lo que hicimos fue fortalecer a Pemex. Tuvimos suerte y se encontraron buenas reservas de petróleo, y estamos extrayendo petróleo y rescatamos a Pemex», presumió.
Cuestionado sobre si se pagarán las amortizaciones de Pemex, el Mandatario respondió que la deuda de la empresa petrolera es soberana, y el Gobierno de la 4T seguirá respaldando a la petrolera.
«Nosotros no vamos a permitir que Pemex se arruine, la hacienda pública va a respaldar a Pemex mientras estemos nosotros en el gobierno y vamos a respaldar a la Comisión Federal de Electricidad».
López Obrador refrendó su compromiso de no aumentar el precio de la luz.
«Llevamos tres años sin que haya aumento en el precio de las gasolinas, del diésel y de la luz, y va a continuar sin problema», indicó.