Si las autoridades encargadas de garantizar la seguridad en las carreteras del país no son capaces de cumplir con su función, deben renunciar, afirmó el delegado estatal de la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMOTAC), José Luis Guillén.
Se ha sugerido que los operadores de tractocamiones porten armas para defenderse de los grupos delictivos que perpetran asaltos en las carreteras. «Sin embargo, no estamos preparados para ello», subrayó. Guillén argumentó que el recurso a las armas no constituye una solución, ya que es responsabilidad de las autoridades de seguridad prevenir estos incidentes.
El delegado describió la situación de inseguridad en los tramos carreteros como altamente preocupante, tanto para los conductores de transporte de carga como para los de vehículos particulares, dado que los delincuentes disparan sin previo aviso para obligar a las unidades a detenerse.
Frente al temor de perder la vida en estos trayectos, algunos conductores están reaccionando de manera desesperada. Se han registrado casos en los que los tractocamiones no se detienen o intentan embestir a los vehículos de los criminales por miedo a ser asesinados. Guillén expresó su inquietud por el incremento en la agresividad de los delincuentes, quienes actúan con el objetivo de apoderarse de la mercancía y las unidades, incluso a costa de la vida de los operadores.

“Hemos observado unidades que, ante el miedo y la incertidumbre de cómo reaccionar, terminan embistiendo a los delincuentes…”

José Luis Guillén