Aunque en el sector autotransporte de carga no ha sido necesario el recorte de personal, particularmente operadores de tractocamiones, uno de los retos es lograr la atracción de personal que en su momento, pues la demanda no se ha reducido y se necesita de personal que vaya al frente de la mercancía asignada para su traslado a cualquier otro estado del país.
El presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga, Roberto Díaz Ruiz, refirió que los trabajadores de este giro no tienen de qué preocuparse con vehemencia, pues por lo que respecta a los operadores se les paga hasta 5.67 salarios mínimos y de los maniobristas, según el tabulador, su salario es de 4.70 salarios mínimos.
Si bien, entre los empresarios del transporte de carga se ha entendido que una de las necesidades prioritarias de la clase trabajadora, es tener un salario que permita solventar las necesidades “no de la persona que trabaja, sino de la familia que depende de ella”, y se ha hecho el esfuerzo por mejorarles sus ingresos al pagar más del salario mínimo, no se ha logrado, eso debe reconocerse.
Desde hace años el salario mínimo no es más que un referente para la mayoría de los sectores productivos, para la cotización, pago de impuestos y multas, pues en general se paga más de lo que se estipula, al menos es lo que ocurre en el autotransporte donde los convenios laborales son de hasta 5.67 veces salarios para los operadores y los maniobristas tienen un tabulador de 4.7 salarios mínimos, “por eso digo que es un mero referente”.
Y aquí como en otras actividades laborales, lo que determina que mejore el ingreso, es la productividad y deseo de prosperar de los empleados dentro de las empresas, muestra de ello es que en este sector, hay operadores de tráileres que ganan entre 20 y 30 mil pesos mensuales, y hay repartidores de productos que en muchos casos no dan su día por menos de 450 o 500 pesos al día, más propinas que llegan a dar los clientes.
Sin embargo y a pesar del esfuerzo que se hace por parte del sector empresarial por mejorar las percepciones de sus empleados, muchas veces éste queda pulverizado ante la alza en precios de bienes y servicios, por lo que lo ocurrido hasta ahora no deja de ser más que una buena intención, “pero esperemos que en un futuro, se pueda cumplir lo que la Constitución indica, que deben generarse ingresos suficientes para que las familias vivan de ese ingresos, pues hasta ahora, con un sueldo, no vive una familia, ni de chiste”.