El ecologista Gerardo Ortega de León comentó que a 10 años de la llegada de un embarque de madera con termita asiática, la presencia de este insecto invasor se ha incrementado ante la pasividad de las autoridades locales, que han sido omisas en elaborar un diagnóstico y un plan para erradicar a este insecto, que está considerado como uno de los más agresivos del planeta.
Comentó que es importante conocer cuánto y hacia dónde se ha diseminado esta especie, para establecer el impacto ambiental que ha tenido, toda vez que la flora del estado se ha visto afectada por la introducción de estas termitas, tanto a nivel urbano, como forestal.
Gerardo Ortega indicó que hay evidencia de que esta termita ha afectado la flora urbana, especialmente en los parques México, Rodolfo Landeros y en el Jardín de San Marcos; también existen indicios de que su presencia se ha diseminado, como se aprecia en los mezquites que se encuentran en el Ojocaliente.
Recordó que hace una década se detectó que un embarque para la empresa Nissan con madera contaminada de termita asiática llegó a la entidad, lo cual obedeció a una negligencia de las autoridades sanitarias de Japón y aduanales de México; esta clase de termita en México sólo tiene presencia en el puerto de Manzanillo y en Aguascalientes, y es difícil de combatir porque es subterránea, su presencia obligó a la Semarnat a establecer una NOM para erradicar su presencia.
Para finalizar, el ambientalista sostuvo que autoridades de los tres niveles de Gobierno deben elaborar un diagnóstico a 10 años de la llegada de esta especie invasora, pues jamás se han hecho las acciones que se requieren para controlar sus avances, como la aplicación de termicidas y trampas en el subsuelo, así como el derribo de aquellos árboles que se encuentren infestados por estas termitas.