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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Integrantes del colectivo feminista Mexiro A.C., se lanzaron en la «Glorieta de las Mujeres que Luchan», antigua Glorieta de Colón, así como en el Monumento a la Revolución, contra la estrategia militar del Presidente Andrés Manuel López Obrador para enfrentar la seguridad pública.
«El Estado militarizado es un crimen de Estado», acusaron.
En la glorieta de Paseo de la Reforma, que las activistas han dedicado a las mujeres que exigen justicia por sus hijas asesinadas en México, las feministas pintaron con tinta blanca los nombres de mujeres y hombres que han sido asesinados o desaparecidos presuntamente por militares, y un mensaje más grande que dice: «Fue el Ejército».
«Los más de 16 años de una estrategia militarista fallida, injusta y dolorosa, han demostrado distintas violaciones a los derechos humanos», señaló Mexiro en un comunicado leído en el lugar.
«Las estrategias de enfrentamiento producen más muertes y graves violaciones a los derechos humanos contra civiles. En 2020, según datos oficiales, se registraron 237 civiles asesinados por disparo de arma de fuego cometidos por agentes en servicio de la Secretaría de la Defensa», refirió.
En la explanada del Monumento a la Revolución pintaron también la frase sobre el Estado militarizado y pegaron fotografías de abusos cometidos por militares y grupos paramilitares, como la matanza de estudiantes en 1968, en Tlatelolco; la masacre de Aguas Blancas, Guerrero, en 1995, cuando un grupo paramilitar asesinó a 17 campesinos en una emboscada, o el fusilamiento de 22 civiles detenidos por parte del Ejército en Tlatlaya, Estado de México, en 2014.
Las mujeres acusaron al Gobierno federal de que, en lugar de convocar a un diálogo para crear una estrategia de seguridad nacional, ha retomado la estrategia militar de seguridad pública, iniciada en 2006 por Felipe Calderón.
«Una sociedad militarizada atenta contra nuestros procesos democráticos. En un país de muerte, nosotras sembramos rebeldía y caminos de paz. El Estado militarizado es un crimen de Estado», denunció el colectivo en su comunicado dirigido al Presidente López Obrador y a todos los partidos políticos.
Activistas presentes denunciaron casos como el de la familia de Nitza Paola Alvarado Espinoza, que en diciembre de 2009 fue detenida por militares en Chihuahua y a la fecha sigue desaparecida.
La señora Reyna Flores Romero, del Estado de México, denunció también la desaparición de su hijo Horacio Cruz Flores. Dijo que su hijo, de 23 años, se encontraba en la 25 Zona Militar de Puebla y desapareció junto con un compañero.
«He buscado a mi hijo y no lo hallo, ni vivo ni muerto, ¿Cómo va a desaparecer de un campo militar?», señaló.