MONTERREY, NL.- Después del deplorable estado de salud que se le vio en la obra Caperucita Roja ¡Qué Onda con tu Abuelita!, Silvia Pinal floreció. A sus 92 años recuperó la lucidez, fortaleció el cuello y los músculos con terapia y está lista para el homenaje que le harán el 29 de agosto en Bellas Artes.
Sylvia Pasquel aseguró que del escándalo que generó la aparición de su madre en el teatro salió algo bueno, pues logró que le abrieran las puertas del exclusivo recinto para tributo a su trayectoria.
«A mi mami ya le cortaron las alitas (para actuar) ni modo, así es. Lo que hay que hacer es apoyarla para que haya muchos homenajes en su nombre y los disfrute ahora que está en el esplendor (de su vida)», dijo Pasquel, quien anunció su regreso a la ciudad con el monólogo No Seré Feliz, Pero Tengo Marido, que presenta el próximo viernes y sábado en el Auditorio Río 70.
«Tiene 92 años, pero está rebien mi mami, floreció. Ella normalmente tiene el tema de la infección en vías urinarias, pero ya no ha tenido ni altas ni bajas de presión. Es que la enfermera que la enchochaba le daba muchos somníferos para tenerla tranquila».
Contó que todo el tiempo veía a su madre sentada frente a la TV sin moverse, como un vegetal.
No movía la cabeza ni los brazos, tampoco hablaba, además no quería comer. (Paula Ruiz/Agencia Reforma)