CDMX.- Vicente Fernández, el “Charro de Huentitán”, está sedado y grave, de acuerdo con fuentes médicas.
El ídolo de la música ranchera, de 81 años, se encuentra en terapia intensiva, luego de que se le practicara una cirugía a consecuencia de un traumatismo raquimedular (fractura de nuca o cuello), derivado de una caída en su habitación en el rancho Los Tres Potrillos.
Fuentes allegadas a la familia Fernández Abarca confirmaron a Gente que sus integrantes se encuentran preocupados en extremo, dado que el organismo del artista no está respondiendo como se esperaba.
Además, su esposa doña Cuquita y sus hijos Gerardo y Vicente Jr. lo han visto solamente a través de cristales, pues el cantante está inconsciente y conectado a un ventilador que asiste su respiración.
Su condición será evaluada en alrededor de 72 horas, una vez que despierte de la sedación y le practiquen unos estudios específicos con la intención de establecer el grado del daño sufrido.
La recuperación del también actor se prevé lenta.
“Por su edad, y por el desgaste de sus huesos, la operación significó un impacto en su cuerpo. Nos dijeron que podrían pasar de seis a ocho meses para que pudiera sostenerse en pie nuevamente, y con andadera”, puntualizó un miembro de la dinastía.
Procedente de Francia, Alejandro Fernández arribó anoche a Guadalajara preocupado por el estado de salud de su padre.
Un mensaje en el Instagram oficial de Vicente Fernández causó revuelo entre sus fanáticos.
“No se rindan ante sus sueños. Dedicarme en esta vida a cantar fue la mejor decisión que pude tomar”, escribieron con el hashtag: “Chente sigue siendo el rey”. (Juan Carlos García y Abril Valadez/Agencia Reforma)