No son tantos los que han salido ni los que podrán salir de la prisión, ante los beneficios que otorga el Nuevo Sistema de Justicia Penal a internos que entran en supuestos previstos por la ley para ello, aseguró el abogado Francisco Frausto Ruiz Esparza.

Explicó que si bien la entrada en vigor del Nuevo Sistema hace un año sí contempla el beneficio de una liberación anticipada cuando el interno entra en determinados parámetros, lo cierto es que la misma ley no facilita que ello suceda.

En primer lugar, dijo, porque son internos que requieren tener cierto poder adquisitivo para contratar un abogado que lleve a cabo trámites que son engorrosos para obtener la preliberación.

Por su parte, los abogados litigantes por mucha vocación de servicio social que tengan, requieren cobrar, necesitan honorarios para cubrir sus necesidades, las de sus familias y, en su caso, del personal que tienen en sus despachos, así que difícilmente entrarán en procedimientos largos y complicados por simple amor al arte.

De tal forma que, si no tienen medios para hacerse de una defensa, los internos difícilmente podrán hacer valer el beneficio previsto en la ley que por decreto no se les dará.

Frausto Ruiz Esparza indicó que un procedimiento para lograr la liberación anticipada conforme al Nuevo Sistema de Justicia, requiere al menos tres meses para llegar a audiencia, luego de un lapso de al menos dos meses necesario para integrar todos los documentos que serán valorados para presuponer que el interno puede cubrir los requisitos de salir antes.

Siendo así las cosas, dijo, ha habido casos en que las personas solicitaron el beneficio y sí salieron, pero por su derecho de haber cumplido la sentencia, no porque les concedieran el beneficio, ya que los términos los alcanzaron.

Finalizó diciendo que, bajo estos esquemas, no puede suponerse que habrá salidas masivas de internos que puedan apostar a su libración anticipada por el beneficio de la nueva ley.