Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La reforma que alarga el periodo del presidente de la Corte, de cuatro a seis años, afectaría la vida institucional y derogaría el orden constitucional del país, advirtió ayer el jurista Diego Valadés Ríos.
En un seminario organizado por la Cámara de Diputados, el investigador de la UNAM expuso que el Congreso aprobó un artículo transitorio que no solo viola preceptos constitucionales, sino que impactaría en la forma en hacer modificaciones a la Carta Magna, en caso de que fuera avalada por la Corte.
“¿Qué pasa si se da la declaración constitucional del artículo transitorio? La Corte estaría estableciendo que la Constitución es reformable por vía ordinaria de la legislación, ya no intervendría una mayoría calificada ni la mayoría de los congresos locales.
“Simplemente el orden constitucional habrá quedado derogado sin que en ese momento podamos decir que tenemos nuevo orden constitucional. Quedaría acéfala en cuanto a la Constitución”, dijo en el foro.
Citó que el artículo 13 transitorio de la reforma judicial, que le da dos años más al presidente de la Corte y también alarga la gestión de integrantes del Consejo de la Judicatura, viola el artículo 97, porque el periodo se alarga de 4 a seis años.
Además, dijo, en el artículo 100 también se viola el tiempo de los consejeros de la Judicatura y la facultad de asignación de sus integrantes por parte del Senado y de la Presidencia.
Señaló que uno de los puntos más graves es que se violenta el artículo 135 constitucional, si se considera que una reforma a una ley federal puede modificar a la Constitución.
“Lo aprobado por la mayoría no solo es un acto inconstitucional, sino que afecta la institucionalidad en el país”.
Sin embargo, el ex Ministro y ex titular de la PGR confió en que ello no ocurrirá, porque ningún miembro de la Corte accederá a que una ley secundaria esté por encima de la Constitución.
Planteó que en el primer día de 2023, cuando se tenga que elegir al nuevo presidente de la Corte e inicie el periodo de sesiones, alguno quiera hacer valer el artículo 13 transitorio.
“No solo sería una deshonra para la función jurisdiccional, se les tendría que revocar”, dijo Valadés.
Agregó que, aunque no se acepte la polémica reforma, seguirá el problema del hiperpresidencialismo mexicano.
“Este episodio de la reforma será superado porque, ustedes, desde el propio Congreso lo impugnarán, pero seguirá latente la existencia de nuevos episodios semejantes, mientras no se corrija el eje de todos los problemas, el hiperpresidencialismo mexicano”.
El ex ministro José Ramón Cossío señaló que con la reforma aprobada, los diputados lastimaron la autonomía judicial, más allá de la cuestión constitucional.
“Es el Presidente de la República quien determina la duración del mandato del presidente de la Corte y, al ser el líder político y moral de esas mayorías, sí, hay una indebida intromisión respecto de la autonomía, porque el propio Poder Judicial no podrá elegir a su presidente”, explicó.