Productores de miel esperan que éste sea un buen año para ellos, pues la cosecha de abril les dejó buenos resultados, tanto en cantidad como en calidad y colocación en el mercado, sobre todo porque se logró atender el mercado de exportación y el aumento en la demanda local de este endulzante.
La apicultora Rosa María Castañeda Elías, comentó que las lluvias registradas en las últimas semanas ayudan mucho a la floración y por tanto a la producción de miel y derivados, que han logrado ser aceptados en el mercado nacional, sobre todo en este tiempo en que la gente busca tener una alimentación más sana, y han encontrado en este dulce lo nutritivo y de fácil digestión.
La miel que se espera obtener por quienes han trabajado para tener una segunda cosecha en este año, prevista entre octubre y noviembre, será de mezquite, aceitilla, multiflora, palobobo, principalmente, “lo que ahora observamos es que hay gente que ha comenzado a comprarla para consumo diario, como parte de su alimentación y no sólo con fines medicinales”.
Lo cierto es que al ser un endulzante básico y con tantas características nutritivas, todavía es caro para que el grueso de la población la adquiera, pues el kilo llega a costar entre 100 y 120 pesos, lo que sale del alcance del bolsillo de muchas personas, que optan por los endulzantes tradicionales como el azúcar.
Hasta hace poco, el 80% de la producción de miel de la entidad tenía como destino Asia y Europa, sin embargo poco a poco se ha reducido ese mercado, porque “la estaban pagando muy barata y los apicultores mejor buscaron colocarla en el mercado al menudeo o nacional, para tener recuperación en la inversión”.
Además, se aprovecha que ahora la gente en México compra más miel, “hemos notado que nuestra producción se queda en el altiplano de Aguascalientes, Zacatecas, San Luis Potosí y parte de Jalisco, aquí logramos un mejor precio que el que nos daban por exportar”.
La miel que se entrega a industriales o envasadores de miel para exportar la compraban, dijo, entre 28 y 30 pesos por litro, por eso es que algunos apicultores recogen el dulce y lo venden por su cuenta a mejor precio, aunque al menudeo y en el mercado regional; “estimamos que a estas alturas todavía un 50% de la cosecha se vaya a exportación”.