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Agencia Reforma

LONDRES, Inglaterra .-Miles de personas desafían una fila de 8 kilómetors con tiempo de espera de 24 horas y temperaturas que caían en picada a 7 grados centígrados para decirle adiós a la Reina Isabel II.
Autoridades británicas reanudaron ayer el ingreso al edificio del Parlamento de Westminster Hall, donde se encuentra el ataúd de la monarca, que falleció el jueves de la semana pasada.
Ni las horas de espera ni el clima disuadieron a los presentes, que llegaban en tropel tanto de diversas zonas del país como de todo el mundo para despedir a la Reina.
Reuben Fevrier, un contador de Londres que estaba en la fila, habló del «estoicismo de la Reina, su profundo compromiso con el país, una vida extraordinaria. Creo que esto es lo menos que puedo hacer», expresó.
Se espera que unas 750 mil personas en total asistan a la sepultura el lunes.
«Ella lo era todo. Estuvo aquí toda mi vida. No podrías pedir una persona más majestuosa y digna. Ella representa a un país, es el país», aseveró Susan Green, una empleada jubilada del Servicio Nacional de Salud.
El ex capitán de futbol de Inglaterra, David Beckham, y la Primera Ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, también fueron vistos presentando sus respetos a la Reina.