José Díaz Briseño
Agencia Reforma

WASHINGTON, EU.- Nancy Pelosi se puso del lado de México.
La ley que Donald Trump utilizó para invocar un arancel a las importaciones del País con el objetivo de presionar por un mayor control migratorio fue diseñada para castigar a enemigos y no a un aliado, dijo ayer la Presidenta de la Cámara de Representantes.
“Es es un territorio peligroso, no es una forma de tratar a un amigo”, señaló Pelosi, cuestionando la legalidad de la medida.
La semana pasada, la Casa Blanca informó que Trump había invocado la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 (IEEPA, por sus siglas en inglés) para imponer aranceles contra México ante el alto número de migrantes irregulares llegando a su frontera sur.
“Bajo IEEPA se permiten las sanciones contra enemigos ante amenazas inusuales y extraordinarias. No es para imponer aranceles sobre nuestros aliados”, explicó la líder demócrata.
“Castigar a México sería castigar a EU también”, añadió.
Pelosi fue más allá y denunció que el arancel fue presentado por Trump para distraer la atención de la investigación del Capitolio sobre el reporte de la trama rusa y la presunta obstrucción a la justicia por parte del Mandatario.
La medida punitiva, que entraría en vigor el lunes, ha provocado cuestionamientos entre algunos sectores de la Cámara de Comercio, que amenazaron con estudiar acciones legales ante las Cortes.
Mientras, el Partido Republicano -que condenó el impuesto en su mayoría- comenzó a discutir maniobras legislativas para detener su aplicación, una estrategia que el Mandatario calificó como algo “tonto”.